Enciclopedia de Yōkai
Gran enciclopedia de yōkai japoneses
稀少 
Bebé Aceitoso
a-bu-ra A-ka-go
Conforme al Zupu de Sekien
住居・器物 Provincia de Ōmi (actual prefectura de Shiga), alrededores de Ōtsu Esta versión, basada en la iconografía de Sekien y las notas que citan ensayos del periodo Edo, interpreta de forma mínima la figura infantil como personificación de relatos de fuegos extraños. El núcleo es el “fuego ladrón de aceite”, y la forma de infante se entiende como indicación plástica de Sekien. El aceite de las lámparas era esencial en la vida diaria y el ofrecido en templos y santuarios era especialmente venerado. Robarlo contravenía tabúes religiosos y éticos y se contaba como fuego errante tras la muerte. Compilaciones posteriores relatan que una bola de fuego entra en casa, toma forma de bebé y lame el aceite, pero los ejemplos orales locales son escasos y no hay un patrón ampliamente compartido. Por ello, esta versión presenta un esquema en tres actos: aparición del fuego extraño (en cruces o recintos de templos), manifestación infantil (lamiendo aceite ante la lámpara), y retorno al fuego al retirarse, evitando detalles sin fuente y destacando el simbolismo: la admonición contra profanar el aceite ofrendado.
珍しい 
Nami-kozō (Monje de las Olas)
NA-mi ko-ZÓ
Conforme a la tradición: Mensajero de olas de Enshū-nada
水の怪 Provincia de Tōtōmi (oeste de la actual prefectura de Shizuoka) Imagen tradicional ligada a las costas y estuarios de la antigua provincia de Tōtōmi. Se le asocia a dos líneas: una que lo hace derivar de un muñeco de paja arrojado por Gyōki, y otra en la que avisa con el rumor de las olas a campesinos aquejados por la sequía. Se lo describe como un niño pequeño o una diminuta figura humana, sin rasgos fijos. Su papel es anunciar el tiempo: por la dirección y la fuerza del bramido marino indica la llegada de lluvia o viento, lo que permitía a pescadores y agricultores decidir a tiempo. Converge con nociones de agua y muñecos, relatos de kappa y narraciones bajo el nombre de umibōzu, pero siempre dentro del marco que interpreta el rugido del mar como saber popular. Más que objeto de culto, es la personificación reverente de un signo natural; las ofrendas y ritos varían por región. Las fuentes dependen de materiales locales y la tradición oral, quedando detalles imprecisos.
名妖 
Hasan
BA-san
Conforme a la tradición · Tipo Iyo
動物変化 Iyo (actual prefectura de Ehime) Esta versión toma como base la imagen registrada en Iyo y lo presenta como un ave monstruosa que se oculta en cañaverales de bambú en la montaña. Su aspecto recuerda al de un gallo, con una cresta roja que destaca; en la oscuridad solo resaltan la cresta y el fuego que exhala. Ese fuego es un fuego extraño sin calor que no prende en nada, y se dice que parpadea de improviso en caminos nocturnos o en los límites de las aldeas, dejando sobre todo un marcado batir de alas. Es nocturno y reacciona con sensibilidad a señales humanas como puertas que se abren o el movimiento de luces (antorchas), retirándose enseguida al matorral. Casi no hay relatos de daños a personas y se limita a asustar, por lo que en las aldeas fue percibido como una presencia ambigua, ni augurio favorable ni funesto, que revela el aliento de la montaña. En obras de la era premoderna se le equiparó a un ave que “come fuego” y se consignaron nombres basados en su batir de alas, mezclando notas naturalistas con relatos de lo extraño, parte también de su imagen. En la tradición popular se ubica como un “monstruo de frontera” que marca el límite entre monte y aldea, un prodigio apacible emparentado tanto con historias de fuegos fatuos como con las de aves extrañas.
稀少 
Dorotabō
do-ro-ta-BÓ
Versión conforme a las imágenes de Sekien
山野の怪 Desconocido (en el compendio de Sekien figura como “del norte”) Basada en la iconografía y las notas breves de Toriyama Sekien, toma como modelo una figura de un solo ojo y tres dedos que asoma el torso desde un arrozal fangoso. Evita ampliar la tradición más allá de las fuentes y enfatiza su carácter alegórico. Se manifiesta como la voz que reprende la impiedad filial y la negligencia agrícola tras vender los campos, situándose de noche en los márgenes de los arrozales y repitiendo en voz baja “Devuelve el campo”. Dada la escasa corroboración coetánea en la era moderna temprana, se recrea como posible juego de palabras y sátira social de Sekien, sin asociarlo de forma concluyente a lugares o personas reales. Rasgos visuales: torso en hábito monacal cubierto de lodo, ojo único, boca grande, manos de tres dedos.
珍しい 
El tambor de Tsugaru
tsu-GA-ru no ta-I-ko
Siete Misterios de Honjo · versión tradicional
住居・器物 Edo, Honjo (actual Sumida, Tokio) Relato de terror urbano de Honjo en Edo que combina utensilios y sistema de vigilancia. Escasean los fenómenos sobrenaturales: la rareza es el propio uso inexplicable del tambor. El carácter del lugar, la disciplina de las residencias samurái y los frecuentes incendios forman el trasfondo; la extrañeza del sonido quedó en la memoria colectiva. Una variante narra que al golpear una tablilla suena como tambor, sugiriendo errores auditivos o deformaciones del rumor. Las fuentes aparecen en corografías y ensayos, sin atar historias de origen ni nombres concretos. En reescrituras creativas se añaden fantasmas de bomberos o vigilantes, pero en la tradición antigua se enfatiza con sobriedad la rareza del conjunto entre mansión y torre.
一般 
Poseído por Meteoros
ryuú-sei-tsú-ki
Versión Moderna
人妖・半人半妖 Entre la alta atmósfera y la órbita terrestre En las noches urbanas se multiplica tras eventos o grandes noticias. Su brillo no es adorno: convierte el calor de la capa límite en “aplausos” mediante un arte hechizo, y su cola se alarga o encoge al ritmo de las tendencias. Cuantas más personas alzan el móvil a la vez, más veloz se vuelve, realizando un “banquete de aplausos” que apaga por un instante las farolas. Sobrevuela festivales y recoge un único deseo de los fotógrafos, favoreciendo los impulsos ascendentes como “ser visto” o “volverse viral”. En cambio, descarta plegarias silenciosas e introspección, dejando un vacío al día siguiente. No trae calamidad, pero quienes lo persiguen en exceso quedan atraídos por posdestellos al filo del sueño y pierden el tacto de lo real.
珍しい 
Kaijin (Hombre del Mar)
KAi-jin
Versión de fuentes documentales Kaito (Haito)
水の怪 Costas de varias regiones de Japón (relatos del oeste, especialmente Nagasaki) La imagen de Kaito se formó en el Japón de la era moderna por el cruce de relatos occidentales llegados entonces y descripciones de la historia natural local. Los registros afirman que su aspecto es casi humano, pero destacan membranas interdigitales y pliegues cutáneos colgantes en todo el cuerpo, con una caída en la cintura que recuerda a un hakama. Su capacidad lingüística es dudosa: se dice que no entiende ni responde al habla humana, aunque existen variantes que afirman que sobrevivió largos periodos en tierra. Su dieta es desconocida y a menudo rechaza alimentos ofrecidos por humanos. Tras la captura, lejos del agua se debilita y, según informes, muere en pocos días. Sobre su identidad se proponen errores de avistamiento de pinnípedos como lobos marinos o focas, o algas adheridas interpretadas como vestimenta, sin pruebas concluyentes. La tradición mezcla noticias llegadas por barco, a menudo vía Nagasaki, con testimonios locales; nombres propios y fechas varían según las fuentes, por lo que se evita generalizar. Se entiende como un tipo representativo de encuentros costeros con seres extraños.
伝説 
Monje del Mar
u-mi-BO-u-zu
Umibōzu (tradición de pescadores)
Espíritus Acuáticos Tradición marinera y leyendas de pescadores de Japón El Umibōzu es un yōkai que encarna el miedo y la ansiedad de quienes navegan. Su forma no es fija: a veces aparece como una sombra negra, otras surge del mar como un monje gigantesco. Es célebre la historia de que se acerca a los barcos y susurra “préstame aceite”, y que si se le entrega provoca fuego y hunde la nave. En relatos recientes se dice que colecciona barcos y redes hundidas y los apila en el fondo marino, y que a veces porta botellas o faroles brillantes. Asusta a la gente, pero también es objeto de reverencia como símbolo del misterio del mar.
伝説 
Monje del Mar
u-mi-BO-u-zu
Umi-bōzu de Kyūshū y Shikoku
Espíritus Acuáticos Tradición marinera y leyendas de pescadores de Japón Un umi-bōzu transmitido en las costas de Kyūshū y Shikoku. Aparece en los barcos para pedir un cucharón, nunca sube por la popa y surge desde la proa. Se cuenta que cuando se aferra al remo, si se sigue remando el borde del remo se hunde como una hoja y el ser grita “¡aitata!” En Uwajima abundan las historias de que daña a las personas, pero también se dice que quien lo ve alcanza una larga vida.
伝説 
Monje del Mar
u-mi-BO-u-zu
Umi-bōzu de la región de Chūgoku
Espíritus Acuáticos Tradición marinera y leyendas de pescadores de Japón Umi-bōzu transmitido en varias zonas de Chūgoku. En Nagato aparece para apagar las hogueras, en el Bisan Seto de Okayama se le llama “Nurarihyon” y toma forma esférica para confundir a la gente. En la costa de San’in se pega a quienes caminan por la orilla e intenta arrastrarlos al mar. En el “Inaba Kaidanshū” de Tottori aparece como un ser de un solo ojo con cuerpo como un poste, que atormenta con su piel viscosa.
稀少 
Zatō del Mar
u-mi-za-TÓ
Conforme a iconografía tradicional
水の怪 Folclore japonés El Kaizatō aparece solo en pinturas y rollos del periodo Edo, sin relatos sobre su naturaleza o conducta. La imagen muestra a un ciego itinerante erguido entre las olas, destacando su biwa y su bastón. Por sus rasgos visuales se interpreta como una representación de lo insólito del encuentro en el mar y de la paradoja de estar de pie sobre la superficie inestable. Kenji Murakami lo cataloga como un yōkai que existe solo en la pintura y menciona su posible afinidad con la imagen del Umibōzu. Por ello, esta versión se limita a datos iconográficos y no hay tradiciones sobre daños o beneficios, rituales o métodos de ahuyentarlo.
珍しい 
Kainan Hōshi
kai-NAN HÓ-shi
Conforme a la tradición, Tipo de las Islas Izu
水の怪 Islas Izu (Ōshima, Miyakejima, Kōzushima y otras) Kainan-bōshi es la figura de un espíritu vengativo de ahogados vinculada al día tabú del 24 de enero en las Islas Izu. Se cuentan orígenes como rencores contra funcionarios isleños y muertes colectivas de jóvenes en tormentas. Se cree que los espíritus, montados en una palangana, llegan desde alta mar y traen desgracia a quien los ve. Los hogares cubrían la entrada con canastos, colocaban acebo japonés e tobera en los postigos y evitaban salir, observando estrictos tabúes. Al día siguiente se quemaba la tobera para augurar la cosecha por el sonido y la hinchazón. Hay variaciones locales: en Izu Ōshima (Izutsu) se le llama “Hii-sama” y sigue el culto en un santuario, con casas designadas que vigilan una noche en la orilla; en Kōzushima se conserva un recibimiento solemne por sacerdotes en la oscuridad, como yōkai vengativo pero también deidad visitante; en Miyakejima se ofrecen platos y vasijas en la puerta y se acuesta temprano a los niños. Subyace la institucionalización del tabú para proteger el límite entre mar y comunidad, advirtiendo que la irreverencia o la transgresión traen fenómenos extraños y mala salud. Se señala escasez de relatos afines en el sur, mostrando una distribución desigual.
一般 
Demonio del Frescor
su-ZU-mi-o-ni
Versión moderna
住居・器物 Final de la era Shōwa; popularización doméstica en áreas urbanas El Suzumi-oni es un yōkai nacido del uso excesivo del aire acondicionado para escapar del calor veraniego. Normalmente luce un rostro adorable y exhala un “haa~” de aire frío para refrescar la habitación. Pero si se emociona, puede volver el cuarto gélido y hacer estornudar a los habitantes. Se dice que en invierno se pelea con el yōkai del kotatsu. Según una versión, si olvidas apagar el mando al dormir, el Suzumi-oni aparece en tus sueños y susurra: “Sigue refrescándote un poco más”.
珍しい 
Mizo-idashi
MI-zo i-DA-shi
Edición de Ehon Hyakumonogatari
霊・亡霊 Kamakura (provincia de Sagami) Basada en la figura de Mizude tal como aparece en el Ehon Hyakumonogatari con ilustraciones de Takehara Shunsen. Como reprensión al abandono de cadáveres, un esqueleto se autonomiza y canta y baila, simbolizando que el mal trato a los muertos provoca lo insólito. Se aproxima más a una narrativa de onryō que a un simple mononoke, donde los difuntos sin ofrendas dejan señales en el mundo de los vivos. Aunque su danza y canto toman un cariz burlesco, el propósito es aleccionador, impulsando a practicar el luto. Topónimos y antropónimos concretos (Yuigahama, Hachirō de Tone, Hōjō Tokiyuki) anclan el relato en la memoria de crónicas bélicas. Que un monje temple el prodigio mediante el entierro de los huesos ejemplifica el papel social del templo en la pacificación a través de la ofrenda.
珍しい 
Mepō-kai (Concha Implacable)
me-PO-kai
Conforme a las descripciones de emaki
水の怪 Desconocido Metsuhō-gai aparece en las fuentes como una concha monstruosa e inescrutable que merodea ríos y pantanos, conocida solo por su iconografía. Se la dibuja con un ojo asomando desde el borde de la concha y un apéndice caudal que se agita para desplazarse, sin registrarse conducta, malicia ni augurio. En emaki del periodo Edo tardío se omite el texto, dejando al lector inferir su origen a partir del nombre y la figura, y se la presenta junto a otros espíritus acuáticos. El nombre “metsuhō” sugiere algo fuera de norma, pero su fuente es incierta, sin variantes gráficas ni trasfondo toponímico comprobados. Por ello, esta entrada se limita a un ordenamiento mínimo basado en rasgos iconográficos y fuentes disponibles.
名妖 
Rey Espíritu de la Cascada
ta-ki-REI-ō
Interpretación iconográfica según Sekien
神霊・神格 Desconocido Partiendo de las imágenes de Toriyama Sekien, organiza como entrada de bestiario la idea de la manifestación de Acala en parajes de cascadas. El nombre “Rey Espíritu de la Cascada” es un título pictórico, considerándose su entidad una forma de manifestación de la fe en los reyes de la sabiduría. Se le representa apareciendo en pozas de cascadas de varias provincias, sometiendo a demonios y males, y se menciona en relatos de milagros narrados por ascetas y peregrinos. Predomina su virtud y poder exorcista más que el terror yōkai, por lo que se trata como entidad cercana a lo numinoso. Los registros de lugares y fechas concretas son escasos, siendo referido sobre todo por iconografía y crónicas de templos.
名妖 
Mujer Mojada
NU-re ON-na
Nure-onna (versión conforme a la tradición)
水の怪 Varias regiones de Japón (principalmente costa del Mar de Japón y región de San'in) Aparece en playas y riberas, vista como una mujer de largo cabello mojado. Según la región, hace que alguien cargue a un bebé para inmovilizarlo, o se narra como un temible monstruo acuático que evoca cuerpo serpentino y una cola desmesurada. En grabados de la era Edo abundan figuras femeninas con cuerpo de serpiente, aunque los relatos probatorios son escasos. En Iwami se la ubica como espíritu acuático ligado al ushioni, y se aconseja no alzar nada con las manos desnudas. A veces se confunde con la isoonna, y su nombre y rasgos varían según la zona.
稀少 
Seto Taishō
se-to tai-SHÓ
Versión de iconografía y mitate
付喪神・骸怪 Desconocido (obras pictóricas del periodo Edo) Basada en los libros ilustrados de Sekien, transfigura la rivalidad entre centros cerámicos como Seto y Karatsu en una figura de guerrero, una expresión tsukumogami. El cuerpo, compuesto de copas, botellas de sake, calderas de calentado y platos, forma un diseño de armadura; los textos combinan léxico de clásicos chinos y crónicas militares con ingenio. No se trata de un suceso sobrenatural real, sino de una imagen cristalizada de la idea de espíritus en los utensilios y de la educación urbana del Edo que compara modas y prestigio de piezas célebres con una “batalla”. Fue retomada en xilografías del periodo Meiji y se aprecia como un arquetipo ligado a la genealogía del Hyakki Yagyō.
珍しい 
Kazembō (Fuego del monje)
ka-ZEN-bō
Conforme a los relatos tradicionales
霊・亡霊 Kioto, monte Toribeyama Interpretación centrada en las ilustraciones de Toriyama Sekien y en el trasfondo de la cultura funeraria de Toribeyama y la creencia en la muerte por cremación meritoria. Hibazenbō no es un espíritu individual con nombre propio, sino un tipo de monje fallecido con votos incumplidos o apegos que se manifiesta como fuego fantasmal. Su forma es la de un monje envuelto en llamas y humo, que aparece de noche en cementerios y rutas funerarias. Más que dañar directamente, infunde temor y sirve de admonición, enmarcado en relatos de fuegos extraños y fuegos espirituales. Existe una etimología popular que lo vincula con el “Wazenbō” de Azabu, pero carece de pruebas definitivas; las fuentes principales son la obra de Sekien y enciclopedias de yōkai de épocas moderna y contemporánea.
稀少 
Hikeshi-baba (la anciana apaga-fuegos)
ji-ke-shi-BA-ba
Basado en las imágenes de Sekien
人妖・半人半妖 Edo (Japón) Partiendo de la anciana delineada por Toriyama Sekien, se interpreta como un ser que encarna el temor de la era Edo al uso del fuego y a la oscuridad nocturna. Se creía que el fuego, de naturaleza solar, purificaba la impureza, pero un descuido podía causar desastres, por lo que la gestión de las luces era estricta. La Hikeshibaba personifica esa tensión cotidiana como una “mano invisible”. Convertía el apagarse repentino de una luz en banquetes o salas de hospedaje en relato de intervención sobrenatural, actuando como símbolo que modera el ímpetu del fuego. Su nombre varía en las fuentes, como “fukkeshi” o “fukikeshi”, todos ligados al acto de soplar para apagar. No se le atribuye deidad patrona ni origen local concreto; su tradición proviene sobre todo de referencias secundarias y, como fenómeno folklórico, se clasifica como una variante de “aparición de la lámpara” o “aparición del zashiki”.
名妖 
Kasha
KA-sha
Kasha felina (tradición de relatos de la era moderna)
霊・亡霊 Japón, varias regiones Variante sincrética con el nekomata consolidada hacia fines del siglo XVII. Un gato viejo, acompañado de tormentas y nubes oscuras, ataca durante cortejos fúnebres o velorios y arrebata el cadáver del ataúd. Desde las ilustraciones de Toriyama Sekien se popularizó su forma felina. Según la región puede llevar cola bífida, escoltar fuegos fatuos o ocultarse entre nubes negras. No limita sus presas a malhechores, sus objetivos son amplios. Las defensas tradicionales incluyen vigilar el velorio, colocar cuchillos o navajas sobre el ataúd, usar rosarios o recitar sutras, y tácticas locales para frustrar el funeral.
稀少 
Himamushi Nyūdō
HI-ma-mu-shi NYÚ-dō
Conforme a las imágenes de Sekien
住居・器物 Período Edo (Japón) Edición basada en la estampa y las notas de Toriyama Sekien en Konjaku Hyakki Shūi. Del suelo asoma el torso enjuto de un monje, con labios lustrosos, estirando la lengua hacia el plato del candil. Su origen se interpreta de forma aleccionadora: el espíritu de quien fue perezoso y descuidó su labor aparece cada noche, lame el aceite de la lámpara para debilitar el fuego y entorpece la escritura y la costura. El nombre remite al dibujo-caligrama “Hemamushiyo Nyūdō”, con un trasfondo de juego de garabatos. En la vida cotidiana se asocia a insectos amantes del aceite en fogones y cocinas, atraído por la oscuridad y el olor a grasa. No causa daño excesivo, disfruta de hacer vacilar la llama, humedecer la mecha y minar el ánimo. Si es descubierto, se encoge y se retira, mostrando su fuerte inclinación a ocultarse.
稀少 
Tōdaiki (El Demonio-Candelabro)
toh-DAI-ki
Versión iconográfica de relatos, conforme a Sekien
霊・亡霊 Desconocido (en relatos: China) Versión basada en la lectura de imágenes como las de Konjaku Hyakki Shūi de Toriyama Sekien. Se muestra como una figura humana con vestiduras de estilo Tang y un candelabro con vela sobre la cabeza. Se dice que su voz fue anulada con fármacos y que su cuerpo está tatuado; en lugar de palabras, compone poemas con lágrimas o con la sangre de sus dedos. Su naturaleza no es la de un ente sobrenatural en sí, sino el extremo destino de una persona forzada al servicio en tierra extranjera, rasgo que la acerca al relato moral sobre lo humano y el sufrimiento pese a figurar en bestiarios de yōkai. Aunque los detalles varían según las fuentes, permanece la imagen de alguien inmóvil sosteniendo la luz en la noche. Su salvación o final no son uniformes y no se especifican con claridad.
珍しい 
Muku Mukabaki
MU-ku MU-ka-BA-ki
Versión Tradicional
住居・器物 Período Edo (Japón) Edición que ordena la iconografía de Muku-Gyōtō basada en fuentes pictóricas del período Edo. El gyōtō es una prenda de piel que se enrolla desde la cintura hasta las piernas para abrigo y protección de cortes en atuendo de caza; se ubica en la tradición de los tsukumogami que adquieren espiritualidad por el uso prolongado o la separación de su dueño. En las imágenes de Sekien, las piernas parecen caminar por sí solas, y el epígrafe evoca el gyōtō de Kawazu Saburō del Cuento de los Soga. No obstante, es una sugerencia literaria del pintor, sin desarrollo documentado como relato de rencor individual. En desfiles nocturnos y emaki de tsukumogami de la era temprana moderna se ven figuras con gyōtō, destacando visualmente su rareza. Su conducta se entiende como aparecer de noche y asustar, sin daños ni beneficios concretos transmitidos. Carece de tradiciones locales firmes y la mayoría de ejemplos pertenecen a ámbitos pictóricos urbanos. Se interpreta como arquetipo de la idea de objetos que, con la edad, albergan espíritu.
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