Kugutsushi (artesanos titiriteros errantes)
ku-GU-tsu-shi
Kugutsushi (Icono tradicional)
La efigie del kugutsushi se condensa en la figura de un errante que aparece según la estación o el festival en santuarios y mercados, mostrando múltiples artes como muñecos, comicidad, danzas con espada y sumo. Los registros antiguos le atribuyen pericia en arco y caballo, maestría con dos espadas, malabares con siete bolas, y el manejo de muñecos que bailaban para asombrar al público. Las kugutsujo dominaban el canto y la danza, vinculadas también a ideas de purificación. Con el tiempo se asociaron a distritos dependientes de templos y santuarios, a artes dedicadas a Ebisu y a compañías de marionetas, consideradas fuentes del sarugaku, kagura y teatro de títeres. A veces contaron con patrocinio de cortesanos y guerreros, y contribuyeron a la tradición del canto y la narración. Como yōkai, se cuenta como un errante en el umbral de lo no humano que irrumpe en los linderos del pueblo o ante el santuario, ofrece su arte, deja monedas de fortuna o un pregón y parte. En lo folklórico se anota su relación con grupos marginados, sistemas de dispersión y ritos sagrados, y sin recurrir a la ficción se entiende que el vagar y el arte median entre el mundo humano y el otro mundo.