Miyagiみやぎ
3 yokai arraigados en Miyagi (región de Tōhoku). Explora las leyendas de esta tierra.

名妖 La Anciana del Amazake
a-ma-ZA-ke-ba-ba
Conforme a la tradición
人妖・半人半妖Regiones de Tōhoku y KantōAmazake-baba fue contada como una visitante que presagia la llegada de epidemias. Golpea la puerta a medianoche y pregunta si hay amazake; el acto mismo es una prueba tabú, y responder se entendía como un vehículo de calamidad. La gente colgaba en la entrada símbolos profilácticos como hojas de cedro, nandina y chiles, y evitaba responder a su llamado. En varios lugares de Edo se visitaban imágenes de ancianas para calmar la tos, uniendo plegarias y creencias populares. La tradición se superpone a la memoria de brotes de viruela: algunos la ven como una manifestación del dios de la viruela, mientras que otros integran la figura de vendedoras ambulantes en noches frías, generando variaciones regionales. La imagen del yōkai se transmite con la estructura tabú de “si respondes, enfermas”, acompañada de rituales de umbral, y queda situada como relato premonitorio que anuncia el aire de la enfermedad.

珍しい Zatō Oculto
ka-ku-re-za-TÓ
Conforme a la tradición
山野の怪Regiones de Ōu y Kantō (Hokkaidō, Akita y Kantō)Versión que clasifica al Kakurezatō como un zaatō espectral que se oculta en montañas y grutas del Tōhoku y Kantō. A medianoche hace resonar golpes como de mortero o de machacado de arroz. El autor del ruido no muestra su figura, toma prestados utensilios domésticos y desaparece; al espiar en silencio, a veces el sonido parece venir de la casa vecina. En algunas regiones rapta niños, en otras actúa como deidad de la fortuna que otorga mochi o tesoros a los sinceros. Desde la era moderna se fusionó con la idea de aldeas ocultas y el aura mística de los zaatō, viéndoselo como “gente invisible” que habita cuevas. Aunque existe una lectura moderna que lo compara con zumbidos de insectos, el relato lo conserva como una presencia espiritual con aspecto de zaatō.

珍しい Maki-jo (Demonia Mujer)
MA-ki-yo
Edición de registros tradicionales
鬼・巨怪Makiyama, Ishinomaki, prefectura de Miyagi (Japón)La oni hembra Magi-onna aparece en crónicas locales y orígenes de templos en torno a Ishinomaki, relatada en pareja con Ōtakemaru de Monte Nonodake. En los relatos de exterminio, el foco es Ōtakemaru y Magi-onna figura como su consorte, pasando a objeto de conmemoración y apaciguamiento. En la tradición donde el General Tamura pacifica a los demonios con una imagen de Kannon atribuida a Enchin y coloca Kannon en varios montes, en Makiyama se cuenta la ofrenda del cabello de Magi-onna. La historia de fe preserva etimologías toponímicas y monásticas (Magiyama→Makiyama) y los traslados de Kannon, mientras la figura de la oni queda deliberadamente velada, como símbolo del temor montañoso conciliado con la devoción a Kannon. Se evitan anécdotas muy noveladas y algunas fuentes omiten por completo a Magi-onna, mostrando la amplitud de la tradición.