Enciclopedia de Yōkai

Gran enciclopedia de yōkai japoneses

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  • Mujer Dragón

    Mujer Dragón

    Poco común

    RYÚ-jo

    Doncella Dragón de la Orilla

    水の怪Desconocido

    Tipo folclórico que destila la imagen de una doncella dragón que se aparece a viajeros y pescadores cerca del agua. Conversa en forma humana y solicita ofrendas o juramentos. Si se respetan los pactos, disipa inundaciones y atrae cardúmenes; si se violan, reprende con riadas y vendavales. No entra en conflicto con deidades y a menudo es venerada como dragón de la lluvia. Alterna entre forma humana y dracónica, y se dice que su verdadera naturaleza asoma en el tacto de sus escamas o de sus ropas húmedas.

  • Mujer Sombra

    Mujer Sombra

    Poco común

    KA-ge ON-na

    Kage-onna (Representación tradicional)

    人妖・半人半妖Desconocido (registros pictóricos en torno a Edo y Kioto)

    La imagen de la Kage-onna se remonta a los dibujos de Sekien y se entiende como una “mujer de solo sombra” que aparece según la relación entre la casa y la luz lunar. En viviendas de la era premoderna, los shōji y tabiques de madera dejaban pasar la luz, creando un umbral entre el exterior iluminado y el interior en penumbra donde se perfila la silueta femenina. En la tradición, su aparición es pasajera y se cuenta más como un presagio de inquietud doméstica que como una amenaza. No queda claro si es la sombra de un vivo o la huella de un muerto, y a veces se asocia con infortunios del linaje o con el humor de la deidad local. El protocolo indica no perseguirla, bajar la llama, cerrar puertas y no dirigirle la palabra; al día siguiente se limpia el entorno del hogar —pozo, árboles del patio, bajo el suelo— y se pide un ritual de purificación para apaciguarla. La sombra no trae pasos, cambia de forma al vaivén del viento. Se dice que perros y gatos reaccionan con sensibilidad, pero hay pocos relatos de daño y rara vez permanece mucho tiempo.

  • Muku Mukabaki

    Muku Mukabaki

    Poco común

    MU-ku MU-ka-BA-ki

    Versión Tradicional

    住居・器物Período Edo (Japón)

    Edición que ordena la iconografía de Muku-Gyōtō basada en fuentes pictóricas del período Edo. El gyōtō es una prenda de piel que se enrolla desde la cintura hasta las piernas para abrigo y protección de cortes en atuendo de caza; se ubica en la tradición de los tsukumogami que adquieren espiritualidad por el uso prolongado o la separación de su dueño. En las imágenes de Sekien, las piernas parecen caminar por sí solas, y el epígrafe evoca el gyōtō de Kawazu Saburō del Cuento de los Soga. No obstante, es una sugerencia literaria del pintor, sin desarrollo documentado como relato de rencor individual. En desfiles nocturnos y emaki de tsukumogami de la era temprana moderna se ven figuras con gyōtō, destacando visualmente su rareza. Su conducta se entiende como aparecer de noche y asustar, sin daños ni beneficios concretos transmitidos. Carece de tradiciones locales firmes y la mayoría de ejemplos pertenecen a ámbitos pictóricos urbanos. Se interpreta como arquetipo de la idea de objetos que, con la edad, albergan espíritu.

  • Nami-kozō (Monje de las Olas)

    Nami-kozō (Monje de las Olas)

    Poco común

    NA-mi ko-ZÓ

    Conforme a la tradición: Mensajero de olas de Enshū-nada

    水の怪Shizuoka

    Imagen tradicional ligada a las costas y estuarios de la antigua provincia de Tōtōmi. Se le asocia a dos líneas: una que lo hace derivar de un muñeco de paja arrojado por Gyōki, y otra en la que avisa con el rumor de las olas a campesinos aquejados por la sequía. Se lo describe como un niño pequeño o una diminuta figura humana, sin rasgos fijos. Su papel es anunciar el tiempo: por la dirección y la fuerza del bramido marino indica la llegada de lluvia o viento, lo que permitía a pescadores y agricultores decidir a tiempo. Converge con nociones de agua y muñecos, relatos de kappa y narraciones bajo el nombre de umibōzu, pero siempre dentro del marco que interpreta el rugido del mar como saber popular. Más que objeto de culto, es la personificación reverente de un signo natural; las ofrendas y ritos varían por región. Las fuentes dependen de materiales locales y la tradición oral, quedando detalles imprecisos.

  • Narikama

    Narikama

    Poco común

    na-ri-GA-ma

    Narikama (Hyakki Tsurezure Bukuro-zu)

    住居・器物Okayama

    Basado en la idea de que los utensilios, tras cien años, adquieren espíritu, se representa con la cabeza como un viejo caldero. Permanece en la penumbra nocturna y emite sonidos con leves vibraciones y vapor. Sus tañidos se interpretan como augurios de fortuna o infortunio: calla si se le alborota con ligereza y responde si se le honra con reverencia. Es una expresión que simboliza funciones oraculares y la idea de ofrenda y memorial a los objetos.

  • Nekomusume (Chica Gato)

    Nekomusume (Chica Gato)

    Poco común

    ne-ko-mu-SU-me

    La chica gato en observaciones y espectáculos del periodo temprano moderno

    人妖・半人半妖TokyoTokushima

    La “chica gato” es un nombre dado en ciudades del Japón temprano moderno a personas con conductas singulares descritas en notas de observación y espectáculos: gustos felinos (aprecio por vísceras de pescado, caza de ratas), agilidad para trepar por muros y tejados, y gestos comparados con la aspereza de una lengua. Hubo funciones en Asakusa durante las eras Hōreki y Meiwa, pero la fama no perduró y, aun en la moda de An’ei y Tenmei, no llegó a gran atracción. En yomihon y kyōkabon se retrata como “chica gato” o “mujer que lame” dentro de relatos de excéntricos, no como un yōkai metamórfico. Notas tardías del periodo Edo mencionan a una muchacha en Ushigome celebrada por atrapar ratas, reflejando el control de plagas, la curiosidad pública y la mirada hacia lo extraño en la comunidad.

  • Nikusui

    Nikusui

    Poco común

    ni-ku-SÚ-i

    Conforme a la tradición: devorador de carne que pide fuego en la montaña

    総称・汎称Wakayama

    Basado en los relatos de Kumano y los montes Kuchi-no-shin/果無山, centra su forma de actuar en disfrazarse de joven mujer, pedir fuego para un farol y, al arrebatarlo, perderse en la oscuridad mientras absorbe la carne o el aliento vital de la víctima. En los encuentros se destaca que blandir cuerda de mecha o yesquero ahuyenta al ser, o que disparos con el nombre del Buda revelan su verdadera forma como esqueleto. Aunque existen imágenes de época en que se cuela en casas y roba el vigor al arrimarse, esta versión se enfoca en los encuentros en la montaña y la advertencia para los caminos nocturnos, donde el farol, la brasa y el nembutsu actúan como amuletos. Evita confusiones con cuentos foráneos y se atiene a la tradición oral y registros de Kii.

  • Niño de Nieve

    Niño de Nieve

    Poco común

    yu-ki-WA-ra-shi

    Tipo de la tradición de Echigo Yuki-warashi (Niño de Nieve)

    自然現象・自然霊NiigataGifu

    Basado en la imagen del Yuki-warashi transmitida en la provincia de Echigo. Aparece como un infante en días de nieve, llega al umbral en noches de ventisca y toma calor junto al irori. Si recibe cuidados, reconforta a la familia y a veces ayuda en las tareas domésticas, pero con los indicios de la primavera pierde fuerza y su figura se desvanece. No muestra malicia y más bien actúa como un visitante que, a modo de deidad huésped, anuncia la llegada de la estación. Sus visitas se repiten pero no perduran, y al final cesan, reflejando la impermanencia propia de la nieve. También se le llama “Yuki-warashi” o “Yukiko”, nombres que vinculan la nieve con la forma infantil.

  • Nodéppō

    Nodéppō

    Poco común

    no-DÉP-po

    Conforme a la tradición

    動物変化Montañas del norte de Japón

    Se basa en la imagen de relatos ilustrados de Edo. Acecha en montes y llanuras del norte, activo del crepúsculo al anochecer. Su aspecto recuerda a un tejón japonés o a un colugo/ardilla voladora. Al atacar, priva de visión y causa confusión. Hay dos variantes: una cubre el rostro con todo el cuerpo, otra vomita algo parecido a un murciélago que se adhiere a la cara. Se narran casos de succión de sangre, aunque más tarde se interpretó que aprovechaba la ceguera para robar los víveres que lleva la víctima. En el trasfondo histórico se mezclan y confunden nombres y rasgos de tejón japonés, tanuki, nozoki/nojikasa y murciélago, por lo que hay oscilaciones en denominación y carácter. Como defensa se menciona llevar una oreja enrollada en el pecho del kimono, aunque los detalles varían según región y época. Evitar añadidos modernos y ceñirse a los grabados clásicos.

  • Nyoijizai

    Nyoijizai

    Poco común

    NYO-i-ji-ZAI

    Emaki

    付喪神・骸怪Desconocido

    Organización basada en el monstruo del ruyi visto en los emaki del Hyakki Yagyō del periodo Muromachi y en las imágenes y textos de Hyakki Tsurezure Bukuro de Toriyama Sekien. Siguiendo la idea de los tsukumogami, donde los objetos viejos adquieren espíritu, el ruyi exagera como poder sobrenatural su función original de “alcanzar lo que se desea”. Hay dos linajes iconográficos: uno muestra una figura antropomorfa de cuerpo pardo con largas garras que rasca la espalda humana con brazos extendidos; el otro presenta el propio ruyi con alas flotando en el aire. En ambos casos aparece de noche en dormitorios o cuartos budistas, localizando zonas de comezón o lugares inaccesibles. Se interpreta que deja marcas a quienes carecen de virtud, aunque faltan tradiciones orales locales y se depende sobre todo de materiales pictóricos y explicaciones posteriores de yōkai.

  • Oitekebori

    Oitekebori

    Poco común

    oi-te-ke-BO-ri

    Okikuibori (versión de relatos tradicionales)

    水の怪Tokyo

    Se narra como una anomalía ligada a fosos y canales en las tierras bajas de Edo, entendida como advertencia para la pesca abundante y dispositivo folklórico que marca los tabúes acuáticos. No posee forma fija y suele oírse solo su voz, aunque según la región se identifica con transformaciones animales como kappa o tanuki. Su escenario central es Honjo, en fosos como Kinshi-bori y Sendai-bori y a lo largo del Sumida, con derivaciones en Kameido, Horikiri y Kawagoe. El patrón típico consta de tres actos: gran pesca, voz al retirarse, pérdida del pescado, y se acompaña de relatos de protocolo según los cuales compartir el botín o liberar unas piezas evita el infortunio. Aparece en colecciones de relatos extraños y tradiciones locales de la era Kansei y posteriormente quedó fijado en el rakugo. Sonidos naturales y conductas animales alimentan la anomalía, que funcionó como narración simbólica de la gestión de fosos y de normas para los recursos comunes.

  • Oni de la Tabla

    Oni de la Tabla

    Poco común

    i-TA-o-ni

    Conforme a la tradición

    Espíritus DomésticosTradición de cortes y mansiones aristocráticas en torno a Kioto (Heian-kyō)

    Basado en el Konjaku Monogatari-shū, su nombre se normaliza posteriormente como “Oni de Tabla”. El sujeto es la propia tabla o un prodigio que habita en ella, con forma de plancha que asoma desde aleros o celosías. No se narran motivos ni voluntad; su núcleo es aplastar a los durmientes. En la corte y mansiones aristocráticas del periodo Heian, las guardias nocturnas y la vigilancia de puertas eran cruciales, y los relatos de lo sobrenatural funcionaban como enseñanza disciplinaria. Aquí también evita a dos hombres armados y ataca el lecho desprotegido, ligando la historia a la ética de “la negligencia conduce a la muerte”. Aunque roza el entendimiento de tsukumogami por ser un ente en un objeto, no incluye envejecimiento ni desarrollo autónomo; se cuenta como un fenómeno puntual en que una tabla específica aparece según el lugar. No hay registros de persecución o captura, y se caracteriza por surgir y desvanecerse con rapidez sin dejar rastro.

  • Oni de un bocado

    Oni de un bocado

    Poco común

    o-ni hi-to-ku-chi

    Versión conforme a la tradición

    鬼・巨怪Osaka

    Oni Hitokuchi aparece en relatos anteriores al medievo más como un comportamiento que como una forma fija: una entidad demoníaca que aniquila a un humano de un solo bocado. Suele irrumpir en escenas liminales como la noche, las tormentas eléctricas, graneros o la vera del camino, especialmente durante citas secretas o huidas. En el episodio Akutagawa del Ise Monogatari, los truenos ahogan el grito y la escasez de restos subraya la inmediatez de ese “un solo bocado”. En el Reiiki y el Konjaku Monogatari se muestra su mimetismo como varón, actuando como advertencia ante transgresiones del orden social como el matrimonio ilícito. Tras la iconografía de Sekien, el nombre se fija y el ámbito popular reinterpreta desapariciones en guerras, hambrunas y desastres como devoraciones del otro mundo. Así, “Oni Hitokuchi” es un tipo, no una figura estable: lo esencial es la velocidad al devorar y la ausencia de rastro.

  • Oni-mujer (Kijo)

    Oni-mujer (Kijo)

    Poco común

    KI-jo

    Tipo Estándar de Tradición: Kijo (ogresa)

    鬼・巨怪Varias regiones: sobre todo Tōhoku, Shinano, Ōmi y alrededores de Ise

    Modelo estándar que sistematiza la imagen típica de la ogresa en leyendas regionales. Encarna la idea causal de que la pasión humana extrema se vuelve demoníaca, y su apariencia fluctúa de bella a anciana. De noche atrae a viajeros en montes y cruces de camino, los invita a una posada o eremitorio y entonces revela su verdadera forma. Con frecuencia se la disipa o redime mediante el budismo y ritos de exorcismo, funcionando tanto como relato de terror como narración edificante. Según la región, varía la intensidad de descripciones como devorar personas, cazar infantes o sorber sangre, entendidas como consecuencias de tabúes rotos, sospecha y obsesión. En nō, sermones y rollos ilustrados se la representa con cuernos, colmillos y cabellera erizada, y el contraste con su aspecto humano es un punto visual clave.

  • Oso ogro

    Oso ogro

    Poco común

    o-ni-KU-ma

    Conforme a la tradición: Oni-Guma (oso ogro)

    動物変化NaganoHokkaido

    Figura del Oni-Guma basada en fuentes del periodo Edo, un viejo oso convertido en yōkai. Por lo general se oculta en montañas profundas y evita la presencia humana, pero durante hambrunas o cambios de estación desciende al amparo de la noche para llevarse el ganado. Al caminar erguido puede confundirse con una silueta humana, y deja huellas mezcladas de hombre y de oso. Sus proezas de fuerza se enlazan con leyendas locales de rocas gigantes, funcionando además como mojón implícito de zonas montañosas peligrosas. En relatos de caza se subrayan la cooperación comunitaria, el uso diferenciado de armas y la reverencia al dios de la montaña, y el Oni-Guma se narra no solo como fiera, sino como símbolo de castigo a quien quebranta las leyes del monte. Las crónicas ilustradas del Japón premoderno acentúan su carácter prodigioso a la vez que reflejan memorias reales de daños por osos, mostrando el punto de contacto entre entorno folklórico y cuentos de lo extraño.

  • Pelo del cubo de cáñamo

    Pelo del cubo de cáñamo

    Poco común

    A-sa-O-ke no KE

    阿波加茂社の神桶毛・麻桶の毛

    Espíritus DomésticosTokushima

    阿波の古記録に拠る像。麻桶に納められた毛が神体の一部または神威の顕現として振る舞い、社の秩序を乱す者を拘束する。自立して徘徊するより、社域内での発動が中心と解される。毛は静かに伸び、複数に裂けて標的一人ずつを絡め取る描写が核で、見物人を無差別に襲うよりも、穢し・盗みなどの行為に反応する点が特徴。水木しげるは「麻桶毛」の名で巨大な毛塊として図像化したが、実伝承では容貌より機能の記述が濃い。信仰実践と禁忌遵守を促す社内規範の象徴として理解されることが多い。

  • Penghou

    Penghou

    Poco común

    HÓU-kou

    Edición de la era Edo (bibliográfica y emaki)

    自然現象・自然霊De origen chino (introducido en Japón; aparece como espíritu extranjero en bibliografías y emakimono)

    En el Japón de la era Edo, eruditos y pintores asimilaron relatos chinos y ordenaron la figura de Penghou dentro de la visión de los espíritus arbóreos. Se lo representó como un perro con rostro humano, vinculado a viejos alcanforeros y otros árboles venerables. El eco en la montaña se interpretó como la acción del espíritu del árbol, y las imágenes de yamabiko con forma canina remitieron a menciones de Penghou. Los bestiarios de la época citan abiertamente fuentes chinas y superponen notas foráneas sobre tradiciones locales, por lo que escasean relatos regionales concretos. En Japón, bajo la noción de kimyō=kodama como “espíritu del árbol”, se enlaza con tabúes de tala y cultos a árboles antiguos. Aunque los detalles varían por fuente, se repite que brota sangre del viejo árbol al manifestarse y que adopta forma de perro con rostro humano. Esta versión evita adornos ficticios y muestra la relación entre los textos chinos y su recepción en los compendios japoneses.

  • Piedra del Llanto Nocturno

    Piedra del Llanto Nocturno

    Poco común

    yo-na-ki-Í-shi

    Tradición de Sayo no Nakayama

    山野の怪Shizuoka

    Tipo representativo transmitido en Sayo no Nakayama del Tōkaidō. El espíritu de una mujer embarazada, asesinada cruelmente durante un viaje, se posó en una piedra y, pensando en su hijo, lloraba cada noche. Se cuenta que la gente realizó ofrendas y memoriales, y con el tiempo el espíritu se calmó. En el folclore se vincula al culto junto al camino, la devoción a la protección de los niños y la erección de estelas, mostrando la antigua idea de que los espíritus habitan en las piedras.

  • Posesión de Gaki

    Posesión de Gaki

    Poco común

    ga-KÍ-tsu-ki

    Versión Tradicional: Gaki del Paso de Montaña

    鬼・巨怪Varias regiones de Japón (Kanagawa, Wakayama, Kōchi, Niigata, entre otras)

    Imagen clásica de una posesión por gaki que acecha en pasos de montaña y senderos serranos. Se entiende como obra de espíritus de muertos por hambre en batallas o en el camino. Los viajeros llevaban un poco de comida y la ofrecían al paso para evitar el infortunio. Los síntomas aparecen de repente: hambre feroz, debilidad en las extremidades y piernas que no avanzan, a menudo quedando inmóvil a la sombra o en lugares ventosos. El remedio es simple: con poner en la boca un solo grano de arroz, una migaja de onigiri salado o la punta de un pescado seco, la posesión cede. Como prevención se esparce un bocado del almuerzo al dios de la montaña o a los difuntos caídos en el camino, o se ofrece al Jizō de la vera. Se desaconseja comer pesado de golpe; mejor reintroducir con gachas o sopa de arroz. En la costa se le llama iso-gaki, en cuencas y aldeas hidaru-gami, en Shikoku jikitori: cambian los nombres, pero síntomas y remedios son casi idénticos y están ligados a las prácticas locales de ofrendas por los muertos y en los caminos.

  • Posesión de caballo

    Posesión de caballo

    Poco común

    U-ma-tsu-ki

    Basado en relatos tradicionales

    霊・亡霊Varias regiones de Japón (Mikawa, Tōtōmi, Awa, Musashi, entre otras)

    Término general para las posesiones causadas por el rencor del espíritu de un caballo, registradas en relatos y ensayos del Japón temprano moderno. Subyacen advertencias sobre el precepto de no matar y la ética de cría; abusos, muerte por sobreexplotación y desecho indigno suelen ser el detonante. Los síntomas incluyen relinchos, movimientos involuntarios de las extremidades, ansia de agua sucia, autolesiones por mordedura, testimonios de visiones como caballo y la verbalización del rencor contra el agresor. El agente puede ser el espíritu de un caballo individual o una retribución general del reino animal. Los remedios mencionan oraciones esotéricas, ofrendas póstumas, acondicionar tumbas y ofrendas, con eficacia variable. Se documenta en Mikawa, Tōtōmi, Awa, Musashi y Harima, y afecta a carreteros, samuráis y campesinos. Aunque hay relatos fantásticos, en conjunto funcionó como lección sobre memoriales animales y ética.

  • Princesa Rey Serpiente

    Princesa Rey Serpiente

    Poco común

    JA-o-u-JI-me

    Tradición de Chōkeiji: Princesa Rey Serpiente

    人妖・半人半妖Osaka

    Se dice que era una gran serpiente hembra que habitaba el estanque del templo Chōkeiji en la provincia de Izumi. Por liderar numerosas serpientes recibió el título de “Rey Serpiente” y velaba discretamente por la gente cerca del recinto del templo. Hacia la era Bunsei, quedó prendada de la belleza del abad Shōzan y, convertida en una mujer extraviada, ingresó al templo. Sospechando su porte, el monje la hirió con una espada; moribunda, la serpiente juró proteger a Chōkeiji. Desde entonces, la orilla del estanque se volvió lugar de ofrendas y respeto, asociado a la prohibición de dañar serpientes y a plegarias por la lluvia y la cosecha. El origen del nombre y el rango del título no son claros, y solo se señala la influencia de cultos al Rey Serpiente (Jao Gongen) en diversas regiones. El estanque fue luego rellenado y no quedan restos visibles, pero su imagen perdura en la tradición oral local y la crónica del templo.

  • Sanmai Tarō

    Sanmai Tarō

    Poco común

    san-MAI ta-RÓ

    Sanmai Tarō (versión de tradición)

    Fantasmas y EspíritusIshikawa

    Imagen basada en tradiciones locales donde las almas de los muertos acumuladas en el sanmai-ba se compactan y se manifiestan como una sola entidad. En la prefectura de Toyama adopta forma humana y realiza actos premonitorios, mientras que en Ishikawa es temido como un gran nyūdō. Siempre vinculado al orden de la vida y la muerte y a las normas del funeral, se asocia con ruidos nocturnos y con la observancia de ciertas prácticas. Es común la creencia de que no puede cruzar corrientes de agua, lo que se relaciona con zanjas abiertas alrededor del sanmai. Su forma y estatura no son fijas y varían según el grado de concentración de espíritus. En materiales de folclor de inicios de la era Shōwa aparece con variantes ortográficas como “三昧” y “三眛”, manteniendo diferencias regionales.

  • Sanme Yazura (Tres Ojos, Ocho Caras)

    Sanme Yazura (Tres Ojos, Ocho Caras)

    Poco común

    san-me YA-dzu-ra

    Ajustado a la tradición: Relato de Shinyama en Tosayama

    人妖・半人半妖Kochi

    Esta versión sistematiza el relato de lo extraño en Shinyama, en torno a Takigawa del pueblo de Tosayama en la antigua provincia de Tosa. Salvo sus tres ojos y ocho rostros, no se describe su aspecto, destacándose solo la descomunal talla del cadáver. Se le ubica como un demonio de montaña que ataca a transeúntes; la pacificación del monte por un notablo local y su exterminio con fuego constituyen el nudo del cuento. Se dice que un gohei, instrumento de purificación, quedó intacto entre las llamas, dejando como huella topónimos y lugares de tradición (Ishi de apaciguamiento, Sitio de apaciguamiento). Aunque se asocia por evocación a los ciclos locales de la serpiente policéfala, se evita la identificación directa, y la entidad de los tres ojos y ocho caras permanece desconocida. Se leen los temas folklóricos del tabú de transgredir límites montanos y de la pacificación por fuego y purificación, pero detalles como fechas, identificación de personas y ritos concretos no son claros en la tradición.

  • Saru-oni (Demonio Mono)

    Saru-oni (Demonio Mono)

    Poco común

    sa-ru-O-ni

    Conforme a la tradición: Saru-oni de Noto

    鬼・巨怪Ishikawa

    Basado en la imagen del saru-oni propia de la región de Noto. Con cuerpo similar al de un simio y un único cuerno, habitaba grutas rocosas y atemorizaba a ganado y personas. Aparecía amparado por la oscuridad y era temido como un ser que devastaba el límite entre monte y aldea. La comunidad invocaba la protección del ujigami, y relatos de caza con arco se vinculan al origen de topónimos. Tras su abatimiento, el cuerno se consagraba a un santuario y se erigían memoriales, reflejando un binomio de temor y apaciguamiento. El saru-oni se narra como individuo, con escasas descripciones de manadas. Su radio de acción se limita a grutas y al borde del satoyama, y su presencia se recuerda por el hedor animal y la tradición de sangre negra.

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