El Hyōsube es un yokai peludo y vinculado al agua que se encuentra por toda la región de Kyūshū. Se le tiene por pariente del kappa, o al menos por primo cercano, y se dice que va y viene entre los ríos y las montañas hacia el equinoccio. Su nombre se atribuye a su grito de ave, «hyō-hyō». Es goloso de berenjenas, y en algunas localidades aún se conserva la costumbre de ofrecerle la primera berenjena de la temporada. Los relatos más conocidos cuentan que se cuela en el baño de las casas para remojarse, dejando luego el agua espesa de pelos flotantes; quien pone los ojos en él, dicen, cae enfermo de fiebre.
Folclore y leyendas
En Saga y Nagasaki los nombres se entremezclan con los del kappa (gawappa, gātaro), y a la criatura se la llama «Hyōsuhe», «Hyōsubo» y otras variantes según el lugar. La leyenda de sus desplazamientos en torno al equinoccio y de su grito «hyō-hyō» está muy extendida por todo Kyūshū.
Lo que más destaca en los relatos del Hyōsube es una maldición ligada al agua del baño y a los caballos. Un caballo toca el agua en que se ha remojado un Hyōsube peludo y muere; el dueño de unos baños vacía esa agua y queda maldito, con su caballo abatido. En los campos se le culpa de arrasar las berenjenas, y se le ofrecían las primeras cosechas para tenerlo de buen humor. Su figura aparece también en los rollos pintados de la época de Edo: en el Hyakkai Zukan[1] de Sawaki Sūshi y en el Gazu Hyakki Yagyō[2] de Toriyama Sekien se ve un Hyōsube peludo, medio calvo y un punto cómico. La afirmación extrema de que «basta con verlo para morir sin remedio» es un adorno posterior; en su origen era un yokai del que se hablaba con mesura, ligado a la higiene y a los tabúes del hogar.
Esta versión presenta al Hyōsube como una clase de kappa propia de Kyūshū, estrechamente ligada a los tabúes del hogar. Mientras que la mayoría de los relatos de kappa transcurren junto a ríos y pozas hondas, los del Hyōsube se adentran en la casa: en el cuarto de baño, en los baños públicos y en la cuadra. El agua que ha usado un Hyōsube peludo se considera impura, cubierta de pelos flotantes; el caballo que la toca se desploma, y quien la vacía sin permiso queda maldito y pierde su caballo. Relatos de este tipo se cuentan por toda la región. Cuándo vaciar el baño, quién puede usarlo: tales advertencias sobre las maneras de la vida diaria se expresaban bajo la forma de la maldición del Hyōsube.
En los campos se dice que ama y arrasa las berenjenas, y se le ofrecían las primeras cosechas para contentarlo. Su grito de ave, «hyō-hyō», pasa por ser el origen mismo de su nombre. La figura peluda, de cráneo calvo y aire cómico, dibujada en el Hyakkai Zukan[1] y el Gazu Hyakki Yagyō[2] de la época de Edo, evoca menos una criatura de espanto que un ser familiar que vive muy cerca de las personas.
Perfil del personaje
Esta sección es una creación propia de nuestro sitio para narrar. No es un hecho histórico ni un estudio académico.
Peludo y un punto cómico, se cuela en las casas para usar el baño y saquea el bancal de berenjenas. Faltarle al respeto significa que maldecirá a tus caballos: un vecino con quien nunca conviene bajar la guardia.
Afinidad
Personas que aprecian los usos y la limpieza de la vida cotidiana y respetan los tabúes de la naturaleza
Habilidades
Acechar y nadar en el aguaTránsito estacional entre el río y la montañaColarse en casas y bañosObsesión por los cultivos, sobre todo la berenjenaSe le creía portador de fiebre a través de su maldición
Debilidades
Se aplaca con la ofrenda de la primera berenjena
se dice que teme el fuego y los lugares secos
rehúye la mirada humana
Hábitat
Riberas y arroyos, los aledaños de los arrozales, barrancos de montaña, aldeas y casas de Kyūshū
El diagrama a continuación es un gráfico de evaluación diagnóstica para Hyōsube, el kappa peludo de las riberas de Kyūshū. Cuanto mayor sea el valor de cada elemento, más fuertemente se expresa esa característica.
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