Yamanashiやまなし
4 yokai arraigados en Yamanashi (región de Chūbu). Explora las leyendas de esta tierra.

神格 Konohanasakuyahime
konohana-sakuyahime
Diosa del Fuji y de la Flor de Cerezo
神霊・神格富士山本宮浅間大社 (現·静岡県富士宮市宮町、 全国浅間神社総本宮、 大同元年 806 年坂上田村麻呂創建) / 北口本宮冨士浅間神社 (現·山梨県富士吉田市) / 富士山頂奥宮 (現·静岡県富士宮市富士山頂) / 桜井大神宮 (現·三重県等の浅間神社系)El sumun de la estética preñada de combustión letal. Konohanasakuyahime prohíbe terminantemente ser rebajada a la categoría de "Diosa frágil y ornamental". El órdago de adentrarse en una pira funeraria en fase de contracciones para callarle la boca a su receloso marido destapa un orgullo tiranicida y unas pulsiones emocionales que corren a la misma temperatura que la cámara magmática del Fuji. Su hermosura no es apacible; es una estética de altísimo voltaje y ruleta rusa, que solo despliega sus alas en las cornisas de la muerte, exactamente igual que unos cerezos en flor trepando por el cono de un volcán a punto de reventar. Aduanera oficial de la sala de partos (La Frontera a la Ultratumba). En la prehistoria japonesa, dar a luz no era una celebración; era un deporte de riesgo extremo infectado de la toxicidad de la muerte (un tabú chamánico de hemorragias y fiebre). El expediente en el que la diosa pare a los príncipes (como Umisachihiko) envuelta en llamas es la radiografía del instinto de supervivencia en su estado más primitivo: derrotar el abrazo de la muerte (el fuego) para vomitar vida. Por ello, las madres que se jugaban el pellejo en paritorios medievales se aferraron a ella con una pleitesía fanática, coronándola como la "Deidad antidisturbios del parto seguro y la pediatría". El club de fans del Fuji y el rescate civil. Al amparo del *boom* del "Fuji-ko" en la era Edo, la adoración a Konohanasakuyahime (Asama Okami) mutó en un macro-sindicato religioso que garantizaba desde no despeñarse en la subida hasta el billete VIP al paraíso tras estirar la pata. Que una figura femenina acabara regentando un monte que paradójicamente colgaba el cartel de "Prohibido el paso a las mujeres" (Nyonin Kinsei) es un cortocircuito maravilloso que disecciona la esquizofrenia de la historia religiosa nipona: la cordillera del machismo ascético más integrista acabó travestida en una cumbre de maternalismo que amparaba a la plebe (mujeres incluidas).

名妖 Monje Cangrejo
ka-ni-BÓ-u-ze (kanibōzu)
Cangrejo Monje (Tradición de Chōgen-ji, versión clásica)
人妖・半人半妖Provincia de Kai (actual Prefectura de Yamanashi) y otras regionesIcono centrado en la leyenda del cangrejo monstruoso del templo Chōgen-ji en Manriki, provincia de Kai. Llega a medianoche vestido como monje peregrino y, tomando vocablos del zen, lanza pistas como “libre en su andar lateral” o “dos patas ocho patas”, tanteando la capacidad del interlocutor. Mientras no le descubren mantiene forma humana, pero ante acorralamiento con instrumentos rituales o mantras muestra el caparazón y huye con un cuerpo gigantesco, descrito como de unos cuatro metros o del tamaño de un cuadrado de dos ken. Quedan topónimos como Cuesta de Perseguir Cangrejos y Arroyo del Cangrejo, piedras horadadas llamadas marcas de garra y relatos de rocas arrojadas. En variantes de otras regiones se repiten los motivos de templo deshabitado, hora tardía, duelo verbal, revelación y retirada o abatimiento, con posible influencia de la farsa “El yamabushi y el cangrejo”. En lo devocional, a veces se añaden epílogos que exaltan instrumentos como el dokkō o el abanico de hierro y la devoción a Kannon, aunque los detalles varían. La forma fijada tras Kyōhō constituye su armazón actual, y un pergamino de la era Meiji avala su consolidación. Sin florituras creativas, es una parábola: un cangrejo cambiaformas pone a prueba a un monje y es doblegado por el poder ritual.

名妖 La Anciana del Amazake
a-ma-ZA-ke-ba-ba
Conforme a la tradición
人妖・半人半妖Regiones de Tōhoku y KantōAmazake-baba fue contada como una visitante que presagia la llegada de epidemias. Golpea la puerta a medianoche y pregunta si hay amazake; el acto mismo es una prueba tabú, y responder se entendía como un vehículo de calamidad. La gente colgaba en la entrada símbolos profilácticos como hojas de cedro, nandina y chiles, y evitaba responder a su llamado. En varios lugares de Edo se visitaban imágenes de ancianas para calmar la tos, uniendo plegarias y creencias populares. La tradición se superpone a la memoria de brotes de viruela: algunos la ven como una manifestación del dios de la viruela, mientras que otros integran la figura de vendedoras ambulantes en noches frías, generando variaciones regionales. La imagen del yōkai se transmite con la estructura tabú de “si respondes, enfermas”, acompañada de rituales de umbral, y queda situada como relato premonitorio que anuncia el aire de la enfermedad.

名妖 Hihí
ji-JÍ (hihí)
Hihi (Relato Tradicional)
Cambiaformas AnimalesVarias regiones montañosas de JapónRepresentación del hihi basada en imágenes y registros folklóricos del periodo Edo. Habita en montañas y se dice que un mono envejecido se transforma, adquiriendo gran tamaño y fuerza. Ríe a carcajadas ante la gente, y sus largos labios, al curvarse hacia atrás, le cubren los ojos y dejan una apertura. Se cuentan raptos de mujeres, combates con leñadores y relatos de arremolinar vientos y arrojar personas. Bestiarios como el Wakan Sansai Zue describen pelaje negro, gran talla y rumores de habla humana, pero su localidad concreta y realidad material son inciertas. Se difunde la idea de que su nombre proviene de la risa, y a veces se confunde con yama-warawa o deidades simiescas, aunque a menudo se distingue como un monstruo montés de forma de mono.