En plena noche se oyen flautas y tambores sin que nadie logre encontrar su origen; cuanto más se sigue la música, más parece alejarse. En Honjo, durante el periodo Edo, este fenómeno sonoro se conocía también como Baka-bayashi[1] y figuraba entre los Siete Misterios de Honjo. Se ha explicado como ecos o como varias músicas de festival superpuestas y transportadas por el viento, aunque la gente solía atribuírselo a los tanuki. Otra tradición, propia del templo Shōjōji[2] de Kisarazu, narra la competición musical entre un monje y unos tanuki que se golpeaban el vientre como si fuera un tambor. La canción infantil de Noguchi Ujō[3] hizo célebre esta leyenda en todo Japón. Por sus engaños y su tambor ventral, el gran tanuki del relato aparece a veces entre los llamados «tres grandes tanuki de Japón», una denominación popular sin lista completamente fija.
Folclore y leyendas
En el periodo Edo se contaba que, entrada la noche, una música de fiesta resonaba por Honjo. Quienes la seguían la oían retirarse y al amanecer se descubrían en un lugar desconocido. Matsuura Seizan, señor de Hirado, envió hombres a buscar su origen; el sonido se habría desvanecido cerca del foso Warigesui, según relata Kasshi yawa[1]. En Kisarazu, la tradición del templo Shōjōji cuenta que, en una noche de luna, numerosos tanuki bailaban en el recinto mientras se golpeaban el vientre. El monje los descubrió y se unió a ellos con su shamisen. Tras varias noches de competición, los tanuki no volvieron la cuarta noche: su jefe había muerto con el vientre desgarrado de tanto tocar. Compadecido, el monje levantó un túmulo funerario que aún conserva el templo[2]. A partir de la leyenda, Noguchi Ujō[3] escribió la letra de Shōjōji no Tanuki-bayashi, con música de Nakayama Shinpei, publicada a finales de la era Taishō. Al aparecer en Kin no Hoshi, el carácter 誠 (sei) del nombre del templo habría sido sustituido por 城 (jō) en el título[3]. El misterio sonoro de Honjo y la tradición de Shōjōji son, por tanto, dos relatos distintos que hoy comparten el nombre Tanuki-bayashi.
Versión típica del “tanuki-bayashi” transmitida en Honjo, Edo. Los sonidos combinan flautas, tambores y shamisen, se alejan cuanto más se les sigue y cambian de dirección al doblar una esquina. A menudo se interrumpen de golpe junto a canales o fosos. Aunque el vulgo atribuía causas como refracción y eco por el viento y la topografía, también se entendía como travesura de tanuki. Contado como una de las Siete Maravillas de Honjo, fue citado en espectáculos y lecturas, alternando los nombres “bakashibayashi” y “tanuki-bayashi”. Se distingue por carecer de avistamientos del ente y ser un portento centrado solo en el sonido, de gran valor documental. La creencia popular aconseja dejar de perseguirlo y taparse los oídos, pues uno se extravía y amanece en las afueras.
Perfil del personaje
Esta sección es una creación propia de nuestro sitio para narrar. No es un hecho histórico ni un estudio académico.
El diagrama a continuación es un gráfico de evaluación diagnóstica para Bakashibayashi de Honjo (tradición de Edo). Cuanto mayor sea el valor de cada elemento, más fuertemente se expresa esa característica.
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