Enciclopedia de Yōkai

Gran enciclopedia de yōkai japoneses

65 Yōkai|14 Categoría|3/3 páginas
Localización en curso - Más contenido en versión japonesa
Ver versión japonesa
Ordenar por: NombreAscendente
住居・器物
  • Narikama

    Narikama

    Poco común

    na-ri-GA-ma

    Narikama (Hyakki Tsurezure Bukuro-zu)

    住居・器物Okayama

    Basado en la idea de que los utensilios, tras cien años, adquieren espíritu, se representa con la cabeza como un viejo caldero. Permanece en la penumbra nocturna y emite sonidos con leves vibraciones y vapor. Sus tañidos se interpretan como augurios de fortuna o infortunio: calla si se le alborota con ligereza y responde si se le honra con reverencia. Es una expresión que simboliza funciones oraculares y la idea de ofrenda y memorial a los objetos.

  • Nuri-botoke

    Nuri-botoke

    Épico

    nu-ri-bo-TO-ke

    Conforme a la iconografía tradicional

    住居・器物Desconocido

    Basada en los rollos ilustrados de yōkai del período Edo: figura monacal ennegrecida, ojos saltones colgantes, y un elemento accesorio detrás similar a cabellera o cola de pez. Muchas fuentes carecen de comentarios, por lo que su naturaleza y origen no están claros. En la imagen de Sekien aparece emergiendo del butsudan, y desde la era moderna se difundió su relectura como tsukumogami, aunque la intención original es incierta. Considerándolos, se trata aquí como icono del temor y la inquietud ligados al espacio ritual doméstico, y sus capacidades se limitan a lo sugerido por la imagen.

  • Nyūbachibō

    Nyūbachibō

    Raro

    nyú-bachi-bó

    Emaki・Edición de iconografía según Sekien

    Espíritus DomésticosDesconocido

    Basada en el antecedente de un ente en forma de disco de cobre en los emaki del Hyakki Yagyō del periodo Muromachi, modelado luego por Toriyama Sekien en el Edo como una silueta que porta un plato de bronce en Hyakki Tsurezure Bukuro. Sekien multiplicó imágenes de utensilios convertidos en yōkai, y Nyūchibō es uno de ellos, pero las notas son escuetas y su conducta no queda fijada. Entre los nombres y formas de instrumentos como nawa-bachi, dōbachi y surigane de rituales y teatro, la exégesis posterior añadió el rasgo de “sonar para asustar”. Sin tradición regional definida, se reconoce como un tipo dentro del conjunto de yōkai-utensilio por su iconografía. Sus rasgos actuales dependen en gran medida de fragmentos folklóricos y reinterpretaciones modernas.

  • Obi Serpiente

    Obi Serpiente

    Raro

    JA-tai

    Edición Zuzue de Sekien

    住居・器物Periodo Edo; basado en fuentes pictóricas

    Versión basada en la interpretación del obi como yōkai en Konjaku Hyakki Shūi de Toriyama Sekien. Aunque el obi es un objeto cotidiano, se decía que en el umbral entre el sueño y la vigilia se manifiesta como serpiente. Esto remite al Bestiario chino, que afirma que dormir sobre un cinturón provoca soñar con serpientes, creencia también conocida en Japón. Sekien compuso además que el triple obi de una mujer celosa deviene una serpiente venenosa con siete vueltas, superponiendo el sonido de “mal corazón” y “cuerpo de serpiente”, presentando una lectura iconográfica donde las pasiones se proyectan en los objetos. En el plano folclórico, se cruzan la prudencia de no dejar el obi junto a la almohada para evitar sueños aciagos, la amonestación contra los celos y la idea de tabúes mágicos ligados al sueño. La serpiente‑obi se entiende más como símbolo que refleja la mente del observador que como agresora concreta, y cumple la función de recordar normas sobre el manejo del obi y la ropa de cama en el hogar.

  • Oboroguruma

    Oboroguruma

    Raro

    o-bo-ro-gu-ru-ma

    Oboroguruma (según la iconografía de Sekien)

    住居・器物Kyoto

    Imagen del oboroguruma basada en la iconografía de Toriyama Sekien y lecturas del periodo Edo. Un carro de bueyes semitransparente aparece en noches brumosas, con un rostro enorme bloqueando la posición del visillo. Se dice que tras él laten rencillas como las disputas de carros del periodo Heian, y se representa no como un caso personal o hecho puntual, sino como un prodigio en el que las tensiones sociales surgidas en fiestas o espectáculos se alojan en un objeto. También se entiende como parte del cortejo nocturno de los cien demonios, sorprendiendo por un doble signo de sonido (rueda que chirría) y forma (carro con rostro). No siempre se relatan daños directos: aparece como augurio de miedo y mal agüero, haciendo retroceder a los testigos. Por su naturaleza de objeto animado, viejos carros o útiles festivos sirven de escenario, y las disputas por el sitio o el desorden de los espectadores actúan como detonantes del relato. Se evita concretarlo en exceso, transmitiéndose la noche brumosa y el ruido de ruedas como señales de su aparición.

  • Oni de la Tabla

    Oni de la Tabla

    Poco común

    i-TA-o-ni

    Conforme a la tradición

    Espíritus DomésticosTradición de cortes y mansiones aristocráticas en torno a Kioto (Heian-kyō)

    Basado en el Konjaku Monogatari-shū, su nombre se normaliza posteriormente como “Oni de Tabla”. El sujeto es la propia tabla o un prodigio que habita en ella, con forma de plancha que asoma desde aleros o celosías. No se narran motivos ni voluntad; su núcleo es aplastar a los durmientes. En la corte y mansiones aristocráticas del periodo Heian, las guardias nocturnas y la vigilancia de puertas eran cruciales, y los relatos de lo sobrenatural funcionaban como enseñanza disciplinaria. Aquí también evita a dos hombres armados y ataca el lecho desprotegido, ligando la historia a la ética de “la negligencia conduce a la muerte”. Aunque roza el entendimiento de tsukumogami por ser un ente en un objeto, no incluye envejecimiento ni desarrollo autónomo; se cuenta como un fenómeno puntual en que una tabla específica aparece según el lugar. No hay registros de persecución o captura, y se caracteriza por surgir y desvanecerse con rapidez sin dejar rastro.

  • Pelo Erizado (Minokedachi)

    Pelo Erizado (Minokedachi)

    Raro

    mi-no-ke-DA-chi

    Tipo Iconográfico de Emaki: Erizamiento de Vello

    住居・器物Desconocido

    Procede de un emaki sin texto, por lo que es un yōkai iconográfico difícil de definir en función y carácter. Su postura con el vello erizado sugiere una visualización del miedo o del escalofrío, pero las fuentes carecen de explicación y no es posible afirmarlo. Los nombres varían según la obra, y existen imágenes afines representadas con otras denominaciones. Aquí se limita su caracterización al mínimo, basada en la forma de la figura y en la procedencia documental.

  • Pelo del cubo de cáñamo

    Pelo del cubo de cáñamo

    Poco común

    A-sa-O-ke no KE

    阿波加茂社の神桶毛・麻桶の毛

    Espíritus DomésticosTokushima

    阿波の古記録に拠る像。麻桶に納められた毛が神体の一部または神威の顕現として振る舞い、社の秩序を乱す者を拘束する。自立して徘徊するより、社域内での発動が中心と解される。毛は静かに伸び、複数に裂けて標的一人ずつを絡め取る描写が核で、見物人を無差別に襲うよりも、穢し・盗みなどの行為に反応する点が特徴。水木しげるは「麻桶毛」の名で巨大な毛塊として図像化したが、実伝承では容貌より機能の記述が濃い。信仰実践と禁忌遵守を促す社内規範の象徴として理解されることが多い。

  • Piedra mortal

    Piedra mortal

    Épico

    Sesshōseki

    La piedra mortal de Nasu, la piedra de exhalaciones venenosas

    Viviendas y objetosTochigi

    Esta versión examina cómo la Sesshōseki, en cuanto piedra venenosa, ha sido contada en el escenario del nō y en los lugares de culto. En la pieza de nō Sesshōseki, cuando el monje viajero Gennō se acerca a la piedra en la llanura de Nasu, aparece una mujer del pueblo y cuenta el origen de la piedra; al cabo, la piedra se abre y el espíritu del zorro emerge de su interior. El espíritu se arrepiente de las maldades de su vida, promete alcanzar la budeidad, salvado por el poder ritual del monje, y se desvanece. Aquí la piedra mortal no es una simple piedra que mata, sino aquello donde mora un alma extraviada, que ha de aplacarse mediante ritos funerarios. En torno a la piedra mortal se extiende una tierra desolada donde no crece planta alguna y flota un humo sulfuroso, llamada desde antiguo Sai-no-Kawara y bordeada de incontables estatuas de Jizō que lloran a los muertos. El santuario Nasu Onsen se alza muy cerca, y en su fiesta del Fuego Sagrado (Goshinka), cada mayo, se celebraría un rito en que el fuego del santuario se lleva ante la piedra para aplacar el fuego de la montaña y la potencia numinosa de la piedra. Vista así, el espanto de la piedra mortal arraiga menos en una piedra que se mueva por su propia voluntad que en la noción de un límite: «pasa de aquí y pierdes la vida». La zona misma, colmada de vapores venenosos, era temida como un umbral entre el mundo de los vivos y el más allá, y se creía que la desgracia solo alcanzaba a quienes traspasaban ese límite.

  • Pilar Invertido (Sakabashira)

    Pilar Invertido (Sakabashira)

    Épico

    sa-ka-ba-SHI-ra

    Versión de Relatos de Apariciones Tradicionales Gyakubashira

    住居・器物Varias regiones de Japón

    Creencia de la era premoderna en la que un pilar colocado al revés, contrariando la práctica carpintera que honra el “enraizamiento” del árbol, trae fallas a la casa. Si continúan crujidos nocturnos, quejidos de vigas y susurros extraños, se interpreta como “la maldición del pilar invertido”, y se intenta reubicar el pilar o realizar plegarias. Shigeru Mizuki presenta hojas o el propio pilar volviéndose yōkai, pero en los registros antiguos se narra sobre todo como señales de ruidos, mala suerte y presagios. Los diseños invertidos intencionales como amuletos (p. ej., Yōmeimon) pertenecen a la idea ritual de “dejar algo inconcluso” y se distinguen del pilar invertido como fenómeno. Es un símbolo tabú arraigado en el folklore de la construcción, citado en tradiciones de carpinteros locales, archivos de templos y ensayos.

  • Senkýuki (Demonio del Yo‑yó Luminoso)

    Senkýuki (Demonio del Yo‑yó Luminoso)

    Común

    sen-KYÚ-ki

    Versión moderna

    住居・器物Puestos nocturnos de feria y patios escolares

    Senkūki es un yōkai nacido cuando un yoyo gastado del festival de verano absorbió la luz de la luna. Se mueve con velocidad de relámpago y deja una “estela de luz” cada vez que se lanza. A veces enreda su hilo en la muñeca de la gente, a veces danza en el cielo nocturno brillando con misterio, hechizando a quien lo ve. Pero en manos inexpertas su hilo se descontrola, haciendo tropezar a su dueño o tumbando objetos en travesuras caprichosas.

  • Suzuhikohime

    Suzuhikohime

    Raro

    su-du-ji-ko-JI-me (Suzuhikohime)

    Edición conforme a las láminas de Sekien

    住居・器物Desconocido

    Imagen recompuesta a partir de los dibujos y comentarios de Toriyama Sekien. Con atuendo femenino y un kagura-suzu en la cabeza, se presenta como figura simbólica que transita entre la invocación de espíritus y el apaciguamiento de almas. Más que una aparición corpórea, es la personificación de la espiritualidad ligada al objeto (kagura-suzu), evocando el mito de la Cueva Celeste sin confundirse con las deidades del relato. Pintores del Edo la ubicaron en la genealogía del Hyakki Yagyō, y Tsukioka Yoshitoshi presentó una imagen afín a Suzuhiko-hime. No tiene área fija de aparición, se entiende que surge por asociación en ofrendas de kagura, carrozas festivas y ferias en santuarios.

  • Tenjō-kudari

    Tenjō-kudari

    Raro

    ten-JÓ-ku-da-ri

    Edición ilustrada de Sekien

    住居・器物Edo (Japón)

    Interpretación basada en el arquetipo iconográfico señalado por Toriyama Sekien. El techo de la casa es un límite entre interior y exterior, entre el mundo común y el otro, y su descenso invertido simboliza la inversión de esa frontera. Suele aparecer a medianoche, cuando la presencia humana se aquieta, y no se le atribuye perjuicio más allá del sobresalto visual. A menudo se lee en relación con juegos de palabras del periodo temprano moderno y como advertencia para la seguridad doméstica, entendida como una alegoría que sugiere cuidar la casa y la suciedad o los peligros del entretecho. En épocas posteriores se reinterpretó atribuyéndole ruidos del desván, del viento o de animales, situándolo en la genealogía general de los monstruos domésticos.

  • Tsukumogami

    Tsukumogami

    Legendario

    tsu-ku-mo-GA-mi

    Tsukumogami (relato tradicional)

    住居・器物Japón medieval, centrado en la región de Kinai

    Basado en los emakimono del periodo Muromachi. Los utensilios, tras largos años de uso, adquieren espiritualidad y, si se desechan de modo burdo, guardan rencor y causan alborotos. No obstante, mediante el poder del budismo, la oración o al ser nuevamente valorados, se calman y pueden obrar de forma protectora. Los “cien años” son simbólicos y expresan la sacralización por acumulación del tiempo. Su iconografía es variada —aspecto humanoide, demoníaco o animal— y suelen transformarse objetos cotidianos como braseros, palanganas o jarros. Aunque el nombre se difunde menos desde la era moderna, los yōkai-utensilios continúan en las procesiones de Hyakki Yagyō, reflejando la visión de las cosas y la impermanencia. No hay nombres regionales fijados y las fuentes principales son el “Emaki de los Tsukumogami” y glosas antiguas. Se evita la invención gratuita y se transmite como relato moral que exhorta a apreciar y respetar las herramientas.

  • Uwan

    Uwan

    Épico

    u-WAN

    Aparición de rollo ilustrado (fantasma de la mansión)

    住居・器物Desconocido

    Reconstrucción basada en emaki del periodo Edo. Rostro humanoide con dientes ennegrecidos por ohaguro, levanta una mano de tres dedos y aparece tras muros o en casas abandonadas gritando “uwan”. No se hallan relatos antiguos que indiquen daño directo a personas, su conducta principal es merodear y amedrentar. Por la similitud de nombres dialectales y el uso frecuente de escenarios domésticos, a veces se le entiende como una entidad ligada a la vivienda, aunque sin certeza y con descripciones escuetas. Relatos posteriores de tono creativo (huye ante una réplica, arrebata la vida, etc.) deben separarse del núcleo tradicional.

  • Wanyūdō

    Wanyūdō

    Épico

    wa-nyú-dó

    Iconografía tradicional, escuela de Sekien

    住居・器物Kyoto

    Interpretación basada en la imagen de Toriyama Sekien. En caminos nocturnos y encrucijadas, una rueda en llamas recorre a baja altura, con un rostro de monje en el cubo que fija la mirada en los transeúntes. Se dice que al cruzar miradas o sucumbir al miedo, roba el aliento del alma y deja a la persona aturdida. Su origen remite a la leyenda de la rueda de Kioto y probablemente comparte materia con la “carreta de una sola rueda”, pero Sekien adoptó un rostro de monje y lo asentó como figura masculina. El origen es incierto, sin poder definirse como rencoroso, tsukumogami o fuego espectral. Para afrontarlo, se pega en la puerta un talismán que diga “Este lugar es la aldea de Katsumo” o se evita mirarlo y se oculta. Hay pocas variantes con nombres regionales o personales; prevalece una imagen sencilla del yōkai según los registros clásicos.

  • Yanari

    Yanari

    Épico

    ya-NA-ri

    Ienari (representación tradicional)

    住居・器物Varias regiones de Japón

    En rollos ilustrados se representa como pequeños oni que sacuden vigas y pilares, visualizando lo intangible de los crujidos y vibraciones domésticas. En la tradición oral se narra como el “retumbar de la casa” sin causa fija, aunque en algunas regiones se vincula a maldiciones de animales, a conductas impías de los moradores o a señales de espíritus que permanecen en la residencia. Suele manifestarse de noche, especialmente en la franja más profunda de la madrugada, y los ruidos en lugares vitales como el fogón, el granero o los almacenes militares se temían como malos augurios. Se cuenta que se aplaca con meditación silenciosa, recitación de sutras, inspección y ofrendas bajo el piso, y ritos de purificación en pilares y vigas; si persiste de forma crónica, se consideraba mejor mudarse. Se desaconseja afirmar causas tajantes: primero se debe indagar la historia de la casa y rendir respeto a los antepasados y al dios del hogar.

Mostrando 49 - 65 / 65 yōkai