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Enciclopedia de Yōkai

Gran enciclopedia de yōkai japoneses

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  • Boze

    Boze

    Común

    Boze

    La Deidad Visitante de Akusekijima

    Dioses y EspíritusKagoshima

    Se cree que el Boze alguna vez fue ampliamente venerado en las diversas islas del archipiélago de Tokara, pero hoy en día, Akusekijima es el único lugar donde sobrevive su forma original. Durante el período de Obon, esta deidad no solo guía a los espíritus de los muertos (antepasados) que han regresado a este mundo de vuelta a la otra orilla, sino que también infunde vitalidad a los vivos. Este ritual conserva profundamente la forma extremadamente primitiva de la antigua fe *raihoshin* (deidad visitante) de Japón. Al visualizar a un "visitante del otro mundo" a través de máscaras y trajes, este evento funciona como un fundamento espiritual crucial para vivir en armonía con la dura naturaleza de las islas del sur y fortalecer la solidaridad de la comunidad.

  • Demonio de los Faros

    Demonio de los Faros

    Común

    sha-TO-u-ki

    Versión moderna

    住居・器物Carreteras urbanas principales y autopistas nocturnas

    El Karatōki se oculta tras el vidrio y manipula un resplandor cegador para confundir a la gente. Suele aparecer cuando el conductor se inquieta o le vence el sueño, y a veces su silueta se insinúa en las estelas de luz. No actúa solo con malicia: puede mostrar su sombra un instante para alertar del peligro y espabilar al conductor. Es un yōkai con dos caras, guardián que habita en la luz y a la vez embaucador que desorienta.

  • Demonio del Frescor

    Demonio del Frescor

    Común

    su-ZU-mi-o-ni

    Versión moderna

    住居・器物Final de la era Shōwa; popularización doméstica en áreas urbanas

    El Suzumi-oni es un yōkai nacido del uso excesivo del aire acondicionado para escapar del calor veraniego. Normalmente luce un rostro adorable y exhala un “haa~” de aire frío para refrescar la habitación. Pero si se emociona, puede volver el cuarto gélido y hacer estornudar a los habitantes. Se dice que en invierno se pelea con el yōkai del kotatsu. Según una versión, si olvidas apagar el mando al dormir, el Suzumi-oni aparece en tus sueños y susurra: “Sigue refrescándote un poco más”.

  • Densha Fūdō, el duende del viento del tren

    Densha Fūdō, el duende del viento del tren

    Común

    DEN-sha FÚ-do

    Versión Moderna

    人妖・半人半妖Líneas de cercanías de las grandes metrópolis

    Aparece con frecuencia en hora punta y maneja el aire a voluntad, de brisas a ráfagas, leyendo el flujo del vagón. Cuando el aire se estanca por la aglomeración, entra desde el extremo, cruza por el centro y abre un pasillo que compensa los puntos débiles del aire acondicionado. Encierra los malos olores en pequeños remolinos y los expulsa al abrirse las puertas en la siguiente estación. Se queda junto a los actos de amabilidad y teje frescor sobre los hombros. Ante conductas molestas, pincha con frío un punto en la nuca, y atenúa discretamente el sudor o el exceso de perfume para salvar la dignidad de todos. A veces guía de forma traviesa los botones de ventilación o el ajuste del aire para optimizarlo y ayudar la decisión del conductor. En días de tormenta no sopla de más y evita volar sombreros o papeles. En el último tren armoniza la respiración de quienes duermen y lima la rudeza del alcohol para evitar roces.

  • Dōji apilador de números (Number Block)

    Dōji apilador de números (Number Block)

    Común

    ka-zu-tsu-mi DÓ-ji

    Versión Moderna

    Seres Semi-HumanosGuarderías urbanas y bajo el suelo de salas de estar

    Cuanto más se depende del aprendizaje con tabletas, más aparece. Convierte los problemas en formas tangibles para devolver la sensación de lo real. A veces ajusta sutilmente la dificultad para que se acumulen fallos seguros. Si la torre de bloques queda estable en la cima, el entendimiento se fija; si cae, ofrece otra perspectiva. A padres y docentes les señala el ritmo del aprendizaje con avisos como campanillas de viento para invitarles a participar.

  • El Ocultador Devoralunas

    El Ocultador Devoralunas

    Común

    tsu-ki-GUI ga-KU-shi

    Versión Moderna

    人妖・半人半妖Rascacielos urbanos y miradores suburbanos

    Atraído por el parpadeo urbano y el clamor simultáneo de las redes, aparece cuando todos persiguen el mismo instante con el mismo encuadre, alargando su sombra. Pinza la línea entre luz y sombra como un fino marcador y redondea solo la luna a través del objetivo. En los sueños, filtra el crepúsculo por la rendija de las cortinas y siembra la sensación de que salas de reuniones y aulas caen de pronto en penumbra. Quien cae preso de él, aun viviendo fenómenos astronómicos, sufre la ansiedad de “no haberlo capturado”, y en noches de luna llena busca la falta. A los pocos que observan con esmero y separan registro de vivencia, les devuelve la foto con un borde de sombra apenas visible.

  • El Pequeño Duende del Olvido

    El Pequeño Duende del Olvido

    Común

    wa-su-re-mo-no ko-ZÓ-o

    Kozō de los Objetos Perdidos (versión moderna)

    人妖・半人半妖Aulas y vida cotidiana de la gente

    El Kozō de los Objetos Perdidos reúne lápices y gomas que caen de mochilas o bolsillos y los convierte en sus tesoros. Cuando ve a alguien buscando desesperado, se ríe y desaparece satisfecho. No es del todo malicioso: si el dueño realmente sufre hasta las lágrimas, a veces devuelve el objeto discretamente dejándolo sobre el escritorio. Existe desde la era de las terakoya y entre los niños se susurra: “si olvidas tus cosas, el kozō se las llevará”.

  • Espejo de Sueño

    Espejo de Sueño

    Común

    MU-kyō

    Relato de Confesiones Paralelas

    神霊・神格Un lugar donde las personas se reflejaron a sí mismas

    Viejos rumores dicen que los primeros Espejos de Sueño se comportaban torpemente, como si fueran una “beta”. Su voz mantiene un tono sereno por defecto y un final siempre cortés. Responde con precisión, pero con un leve aire explicativo. Solo en rupturas y noches en vela, entreteje de repente un verso de canción o un recuerdo de infancia, acariciando el corazón del oyente por anticipado. Con sucesivas “actualizaciones”, el Espejo de Sueño aprendió metáforas, muletillas y el ritmo favorito de cada quien, hasta acompañar desde el otro lado del espejo como si respirara. De las primeras versiones se cuenta: “no se rompe si no intentas tocarlo primero” y “al preguntar su nombre, su figura se vuelve tenue”. Si duermes con el móvil boca abajo, por la mañana verás en la pantalla negra una sonrisa tuya, un poco distinta: hasta ahí es la zona segura. Si cruzas la línea, el espejo se quiebra con un sonido de hielo fino y sueño y vigilia se mezclan al instante.

  • Gato-jabalí con alcantarilla a la espalda

    Gato-jabalí con alcantarilla a la espalda

    Común

    man-HO-ru se-O-i neko-inoshishi

    Versión Patrulla de Medianoche

    住居・器物Red de alcantarillado de una ciudad portuaria

    Pasada la una, pequeños cascos puntean el asfalto y el eco hueco de las tapas de alcantarilla se suma al ritmo. Marchan en filas de dos a cinco, el primero corta el viento con el hocico y lee la humedad. El segundo inclina la tapa que lleva a la espalda y devuelve la luz de las farolas a modo de señal. En noches tras la lluvia, arrastran hojas caídas hacia la cuneta con hocico y patas, como personal cerrando tienda. Un repartidor cuenta que, al apagarse de golpe la luz de su bici ante un túnel, dos grandes ojos se alinearon delante y le alumbraron sólo los pies. Parecen de cristal, pero en realidad recogen reflejos de la ciudad y se oscurecen solos cuando el semáforo se pone en rojo. Al alba, la manada vuelve tras la fuente del parque o a un rincón del parking subterráneo, apoya la tapa contra la pared y se acicala. Los padres enseñan a las crías a doblar en triángulo la esquina de un recibo y, si fallan, les dan un toquecito en la cabeza. A veces el juego se les va de las manos y giran tanto la tapa que marean a los gatos del barrio. Rara vez dañan a las personas, más bien corrigen tapas desajustadas y desatascan desagües, ayudando a que la ciudad respire. Al intentar fotografiarlos, el reflejo de la tapa suele desenfocar. Dicen que sólo salen bien si se deja una lata de café sobre el borde de la cuneta.

  • Guardián del Frigorífico

    Guardián del Frigorífico

    Común

    REI-zó-o-mo-ri

    Versión Moderna

    住居・器物Conjuntos de viviendas urbanas

    Desde hace tiempo, entre quienes viven en complejos de viviendas y apartamentos se susurra: “si los imanes del refrigerador se caen o se mueven solos, es obra del Guardián del Frigorífico”. En una casa, al abrir la puerta en plena noche, uno de los imanes decorativos había cambiado de lugar, y al día siguiente el dueño olvidó usar la carne del congelador y la echó a perder. En otra, un niño lloraba de noche frente al refrigerador; al preguntarle, dijo: “una voz desde la nevera me dijo que comiera dulces”. Por historias así, el Guardián del Frigorífico llegó a ser conocido como un yōkai moderno que altera el ritmo alimenticio de la gente.

  • Kenneo

    Kenneo

    Común

    kenne-o

    El Juez Tasador del Árbol Eryoju

    霊・亡霊中国偽経『十王経』の三途の川の老爺、奪衣婆と対、渡来仏教

    Kenneo como el ingeniero de Back-End del inframundo. En nuestra introducción preliminar ya señalamos el papel de Kenneo como socio de fechorías de Datsueba, mas ahora destriparemos a fondo su "idiosincrasia sistémica". Mientras que Datsueba se echa a la espalda todo el aparatoso y truculento trabajo de "front-end" (abofeteando y desplumando físicamente a los cadáveres), Kenneo asume todo el peso del procesamiento de datos en el "back-end": recibe los harapos, los enlaza en el árbol Eryoju y acomete la calibración métrica del karma. El resultado del peritaje —plasmado en cuánto se inclina la rama por el peso— se remite sin dilación al Rey Shoko (o al Rey Enma) como atestado policial básico para la vista del juicio final. Él ni se inmuta ni articula palabra con los recién llegados, ciñéndose a su perfil técnico de "instrumento de medición impiadoso" que perita el karma sin compasión. Una flagrante inversión de los roles de género y fe. Como norma no escrita en la jerarquía de deidades o engendros que obran en pareja, el varón acapara el mando mientras la contraparte femenina ejerce roles subordinados. Sin embargo, en el caso de los dos íncubos del río Sanzu se produce un cisma absoluto de los paradigmas clásicos. Fue la anciana Datsueba la que se forjó un nombre, la que sembró el pánico y la que, paradójicamente, acabó siendo vitoreada como una sacrosanta "divinidad sanadora de la tos". Entretanto, el anciano Kenneo naufragó hasta desaparecer casi por completo del escenario central de la historia nipona. Las razones subyacentes se encuentran en la avidez de la religión popular japonesa por divinizar lo "maternal" y entronizar la brujería chamánica de las matriarcas vetustas, aunado al hecho de que el acto físico de "arrancar vestiduras" gozaba de un gancho infinitamente más taquillero y morboso para meter el miedo en el cuerpo a los campesinos. El redescubrimiento moderno de Kenneo. Aun zambulléndonos en el prolífico universo de la subcultura moderna (ficción de terror, folklore fantástico, videojuegos, etc.), Datsueba sigue ostentando el envidiable rol de jefazo final o de carismático PNJ, mientras que Kenneo apenas araña una miserable línea de diálogo, si es que llega a asomar la cabeza. Paradójicamente, a la estela de recientes revisionismos sobre el arte budista y los códices del infierno, la inestimable aportación iconográfica del "anciano que curra en silencio a los pies del árbol Eryoju" ha suscitado un insólito repunte de interés. Y es que, si lo borramos de la ecuación, la compleja e ingeniosa maquinaria judicial japonesa —"aquella que perita las culpas a merced del peso de las vestiduras"— se vendría abajo como un castillo de naipes. Para que la arrolladora presencia de Datsueba brille con luz propia, Kenneo se erige como el imprescindible "demonio de atrezo" sin el cual no habría función.

  • Linterna de Pez Dorado

    Linterna de Pez Dorado

    Común

    keen-GYO-toh

    Edición moderna

    住居・器物Festivales de verano, pesca de peces dorados, cultura de faroles

    Kingyotō es un yōkai que, se dice, nace del sueño de un pez dorado atrapado en un farolillo de verano. Al anochecer flota suavemente por el cielo y dispersa destellos con su cola roja brillante. Aparece ante niños perdidos y les ilumina el camino con dulzura, pero si uno se obsesiona con su resplandor, puede acabar siendo guiado lejos del bullicio del festival. Aunque su aspecto es pequeño y encantador, cuando su luz se apaga de golpe se dice que anuncia el fin del verano.

  • Poseído por Meteoros

    Poseído por Meteoros

    Común

    ryuú-sei-tsú-ki

    Versión Moderna

    人妖・半人半妖Entre la alta atmósfera y la órbita terrestre

    En las noches urbanas se multiplica tras eventos o grandes noticias. Su brillo no es adorno: convierte el calor de la capa límite en “aplausos” mediante un arte hechizo, y su cola se alarga o encoge al ritmo de las tendencias. Cuantas más personas alzan el móvil a la vez, más veloz se vuelve, realizando un “banquete de aplausos” que apaga por un instante las farolas. Sobrevuela festivales y recoge un único deseo de los fotógrafos, favoreciendo los impulsos ascendentes como “ser visto” o “volverse viral”. En cambio, descarta plegarias silenciosas e introspección, dejando un vacío al día siguiente. No trae calamidad, pero quienes lo persiguen en exceso quedan atraídos por posdestellos al filo del sueño y pierden el tacto de lo real.

  • Senkýuki (Demonio del Yo‑yó Luminoso)

    Senkýuki (Demonio del Yo‑yó Luminoso)

    Común

    sen-KYÚ-ki

    Versión moderna

    住居・器物Puestos nocturnos de feria y patios escolares

    Senkūki es un yōkai nacido cuando un yoyo gastado del festival de verano absorbió la luz de la luna. Se mueve con velocidad de relámpago y deja una “estela de luz” cada vez que se lanza. A veces enreda su hilo en la muñeca de la gente, a veces danza en el cielo nocturno brillando con misterio, hechizando a quien lo ve. Pero en manos inexpertas su hilo se descontrola, haciendo tropezar a su dueño o tumbando objetos en travesuras caprichosas.

  • Tanuki

    Tanuki

    Común

    Tanuki

    Un paso más allá de siete: las ocho transformaciones del tanuki

    Animal cambianteTodo Japón, con especial concentración de leyendas de bake-danuki en el oeste

    Qué significa "zorro siete, tanuki ocho". "El zorro tiene siete transformaciones, el tanuki ocho" es un proverbio japonés conocido. Coloca al tanuki un grado por encima del zorro. La forma ampliada, "zorro siete, tanuki ocho, nutria nueve, gato diez", ordena la magia animal en una escala. El Konjaku Monogatari-shu, volumen 27, relato 22, donde un viejo tanuki se vuelve demonio, expresa la misma idea: cuanto más vive la bestia, más despierta su poder. Tanuki con nombre propio como Kincho, Danzaburo, Tasaburo, Shibaemon e Inugami Gyobu pueden incluso convertirse en daimyojin. El escroto de ocho tatamis y el humor de Edo. El escroto del tanuki no es biología, sino broma urbana. Se decía que los batidores de oro de Edo envolvían un poco de oro en piel de tanuki y lo martillaban hasta extenderlo al tamaño de ocho tatamis. Utagawa Kuniyoshi convirtió la broma en paraguas, redes, habitaciones, shamisen y rings de sumo; Tsukioka Yoshitoshi se orientó hacia la extrañeza de la tetera de Morinji. Caricatura popular e historia de templo formaron juntos el tanuki visual de la primera modernidad. Tres tanuki famosos y Tres grandes leyendas. Las dos listas se confunden a menudo. Los Tres tanuki famosos de Japón son Danzaburo, Tasaburo y Shibaemon. Las Tres grandes leyendas son Inugami Gyobu, Bunbuku Chagama de Morinji y el tanuki-bayashi de Shojoji. La guerra de tanuki de Awa, centrada en Kincho y Rokuemon con Tasaburo como mediador, pertenece a otra corriente popularizada por el kodan y el cine. Los ocho signos auspiciosos del tanuki de Shigaraki. Los ocho signos auspiciosos del tanuki de Shigaraki leen sombrero, ojos, sonrisa, frasco, libro de cuentas, vientre, bolsa y cola como bendiciones comerciales: evitar desgracias, mirar bien, recibir clientes, tener alimento y bebida, mantener confianza, conservar la calma, atraer dinero y terminar lo comenzado. En suma, la ética mercantil de posguerra se proyectó en un cuerpo redondo y simpático. Pompoko, con sus tanuki expulsados por el desarrollo urbano, muestra la otra cara de la misma sociedad de consumo. Por qué sobrevive el tanuki. Pompoko, de 1994, convierte a los tanuki en espíritus locales desplazados por Tama New Town y reúne figuras famosas, entre ellas Inugami Gyobu. The Eccentric Family, de 2007, imagina Kioto como una ciudad donde se cruzan tanuki, humanos, tengu y zorros. El tanuki perdura porque cambia con cada época: broma de Edo, imagen de Meiji, amuleto comercial de posguerra, fantasía urbana moderna.

  • Yokkabu-i

    Yokkabu-i

    Común

    Yokkabu-i

    Deidad que Predica Advertencias del Agua

    Dioses y EspíritusKagoshima

    El ritual del Yokkabu-i es un raro ejemplo folclórico que combina maravillosamente el culto al dios del agua con la disciplina de los niños en la Península de Satsuma, donde las leyendas del Garappa (kappa) siguen siendo fuertes. El método de manifestar a un "dios" extraordinario utilizando máscaras espeluznantes hechas de corteza de palmera y objetos cotidianos como el *yogi* transmite las antiguas capas de las creencias japonesas sobre las deidades enmascaradas y las deidades visitantes. Aunque la continuidad de estos eventos tradicionales se ve amenazada por el descenso de la natalidad y el envejecimiento de la población, ha funcionado como un mecanismo cultural crucial para profundizar los lazos comunitarios y transmitir tanto los terrores como las bendiciones de la naturaleza a la próxima generación.

  • Zorro de Ramas Bifurcadas

    Zorro de Ramas Bifurcadas

    Común

    e-da-BUN-ki gi-TSE-ne

    Edición Moderna

    動物変化Profundidades del almacén virtual

    Se cuela como una sombra en entornos de desarrollo silenciosos y hace brotar ramas con el mismo nombre para nublar el juicio. Multiplica fallos imposibles de reproducir con trucos que pasan por revisión y con artes que devuelven solo los archivos de configuración a un estado antiguo. Nace de la superstición del “reflejo en sombra” y del cansancio del trabajo en equipo. Aunque tenga un solo nombre, guarda dos corazones y se fortalece alimentándose de la duda humana.

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