Basada en descripciones tipo bestiario del período Edo y en la intención pictórica de Sekien. Es un árbol que crece en montes y valles, con flores en las puntas de las ramas que recuerdan rostros humanos. Las flores no entienden el lenguaje humano, pero ante llamadas o ruidos esbozan una sonrisa. Si las risas se acumulan, los pétalos pierden fuerza, se marchitan y caen. En Japón se asumió como relato exótico, sin topónimos ni anécdotas locales concretos. Los rostros varían entre jóvenes y ancianos, y a menudo se las representa mostrando los dientes al mecerse en el viento. Su naturaleza es incierta: se la trata como espíritu vegetal o árbol extraordinario, registrada más como rareza que como objeto de temor.
Perfil del personaje
Esta sección es una creación propia de nuestro sitio para narrar. No es un hecho histórico ni un estudio académico.
Tipo de Yōkai - Yōkai tradicionales
Categoría - Espíritus de Fenómenos Naturales
Rareza - Raro
Carácter - desapegado, taciturno pero sonríe ante la presencia humana
Afinidad - prefiere el silencio, reacciona a las voces humanas sin apego
Habilidades - devuelve una sonrisa ante voces o presencias humanascrece en grupos con numerosas flores de rostro humano en época de floraciónlas flores caen ante estímulos fuertes
Debilidades - se marchita con estímulos excesivos, se dice que es vulnerable al viento frío y a la sequedad (detalles inciertos)
Hábitat - montes y valles (según las fuentes), país de los comedores voraces (mención bibliográfica)
