“Momongā” es un nombre de aparición que figura en libros ilustrados del periodo Edo. Se dice que surge de noche desde el segundo piso o las ventanas para asustar a la gente. A veces se representa con ojos grandes y una boca hendida; otras, como una masa blanca con cortas extremidades. No tiene origen ni culto definidos; el nombre recuerda un grito para asustar, y su aspecto varía según herbarios, ensayos y rollos ilustrados.
Folclore y leyendas
Se menciona junto a seres que obligan a mirar hacia arriba, como el mikoshi-nyūdō; al alzar la vista, abre de improviso una gran boca para imponer su presencia. También existen imágenes como una masa blanca que se arrastra en cuatro patas. Carece de relatos fijados a una región concreta y suele incluirse entre historias de “fantasmas para asustar” que irrumpen en la noche o tras objetos en casa. Su origen y métodos de ahuyentarlo no son consistentes ni claros.
Icono basado en las imágenes de los grabados. Asoma unos enormes ojos redondos y una boca hendida desde la boca de la segunda planta o junto a los shōji, mostrando dientes afilados para amedrentar, o se arrastra como una masa blanca con cortas extremidades a cuatro patas. Su nombre suena a un llamado y se le retrata como un espanto que ahuyenta a visitantes nocturnos. No posee nombre propio ni linaje, y prima la exhibición de su fisonomía monstruosa.
Perfil del personaje
Esta sección es una creación propia de nuestro sitio para narrar. No es un hecho histórico ni un estudio académico.
El diagrama a continuación es un gráfico de evaluación diagnóstica para Momongā (según grabados antiguos). Cuanto mayor sea el valor de cada elemento, más fuertemente se expresa esa característica.
Conoce a tu yōkai guardián en el santuario
Saca un omikuji y descubre al yōkai que te protege hoy.