Mōryō es un término general para espíritus o monstruos que habitan montañas, ríos, plantas, piedras y cementerios, así como para criaturas de origen acuático. En textos chinos también se escribe como 罔両 o 罔象; algunas fuentes los describen como niños de piel rojo‑oscura, ojos rojos y orejas largas. En Japón se les asoció a la deidad del agua “mizuha” y se emparejó su uso con chīmi (魑魅). Se dice que gustan de los hígados de los muertos y de los cadáveres, apareciendo en funerales o robando cuerpos.
Folclore y leyendas
El Huainanzi afirma que el wangliang (wangxiang) nace del agua y lo describe con aspecto infantil, color rojo‑negruzco, ojos rojos y orejas largas. El Bencao Gangmu señala que devora el hígado de los difuntos y que teme al tigre y al ciprés. En Japón, 罔象 se interpretó como la lectura vernácula de dios del agua, “mizuha”, y se adoptó como un término general para criaturas acuáticas. Ensayos del período Edo registran casos en los que nubes negras cubren un funeral y el cadáver del ataúd desaparece, atribuyéndose el prodigio a los mōryō.
Imagen general del mōryō basada en fuentes clásicas. Se usa como nombre de portentos vinculados a riberas, cementerios, árboles antiguos y rocas gigantes, y se entiende que guarda relación con desastres que dañan cadáveres y con la propagación de la impureza de la muerte. Su aspecto no es fijo: hay descripciones de forma infantil, y otras en las que aparece solo como un soplo o emanación. En Japón se reinterpretó como un yōkai que arrebata cadáveres, funcionando como vocabulario que legitimaba tabúes funerarios y prácticas de purificación.
Perfil del personaje
Esta sección es una creación propia de nuestro sitio para narrar. No es un hecho histórico ni un estudio académico.
El diagrama a continuación es un gráfico de evaluación diagnóstica para Mōryō (imagen tradicional). Cuanto mayor sea el valor de cada elemento, más fuertemente se expresa esa característica.
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