Amanojakua-ma-no-JA-ku
Debía estar debajo; hoy es quien levanta el pie.
Bajo el enorme pie de una estatua de los Cuatro Reyes Celestiales, un pequeño gato rojinegro arquea el lomo. Con una sola pata empuja la planta hacia arriba y levanta la cola, con cara de haber adivinado antes que nadie nuestro asombro. Amanojaku es el pequeño demonio que ve el interior de la mente humana y conduce palabras y actos en sentido contrario. Aunque por tradición sea el espíritu maligno aplastado bajo un guardián divino, no piensa obedecer ni siquiera esa regla.
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