Baku (devorador de sueños)ba-ku
Recogida de pesadillas a domicilio, junto a la almohada.
En el dormitorio nocturno, un baku blanco acerca su larga trompa a la almohada de quien duerme. Pese a su gran cuerpo, no revuelve el futón y parece limitarse a comprobar la respiración. Se creía que el baku devoraba las pesadillas y protegía el sueño. Termina antes de que suene la alarma y se lleva únicamente los malos sueños. Las mañanas en que come demasiado parece un poco adormilado.
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