El Inframundo: Los Diez Reyes y el Río Sanzu
Las figuras principales que componen la visión medieval japonesa del inframundo, una mezcla sincrética de budismo, taoísmo y sintoísmo. El difunto es sometido a los juicios de diez reyes en diez momentos clave (los primeros cuarenta y nueve días, más los memoriales del centésimo día, del primer año y del tercer año). En el río Sanzu, administrado por el segundo rey Shokō, la vieja Datsue-ba despoja al difunto de sus ropas y el anciano Keneō las cuelga en el árbol Eryōju, midiendo sus pecados según cómo se hunda la rama; este es el juicio preliminar. El quinto rey, Enma, preside el juicio central en el trigésimo quinto día. Utiliza el espejo Jōharikyō para proyectar en imágenes la vida del difunto, mientras que Gushōjin, Shimyō y Shiroku concretan el veredicto basándose en sus registros. Este concepto de ética póstuma, retribución kármica y el espejo que proyecta la vida vivida conforma el estrato más profundo de las concepciones japonesas sobre la vida y la muerte.
