Dios Mono (Sarugami)
sa-ru-GA-mi
Imagen del dios mono en relatos medievales
En la Edad Media, el dios mono se narra como una fusión entre una deidad montañesa y la anomalía simiesca. Domina regiones montañosas y exige ofrendas a modo de “ritual anual”, visto como vestigio de bodas sagradas arcaicas, mientras que en la narrativización se acentuó su faceta violenta. En relatos de exterminio, un cazador de paso o un monje de poder ritual se ofrece como sustituto y perros adiestrados cumplen un papel decisivo. El giro en que el dios mono derrotado posee a un sacerdote y solicita perdón señala restos de sacralidad. En algunas regiones se transmite como espíritu de posesión, atribuyendo ataques súbitos a su maldición. En cuentos de la era moderna conviven su ferocidad caníbal y lo burlesco de palpar nalgas, mostrando desprecio y temor ambiguos hacia los simios.