Yōkai colosales
En las leyendas japonesas, los yōkai de talla descomunal irradian una presencia única: cuerpos que se alzan como montañas, sombras negras que cubren el mar. Cuando aparecen, el ser humano comprende su pequeñez y no puede sino postrarse. Entre ellos se cuentan el gigantesco esqueleto Gashadokuro, nacido —se dice— del rencor de los caídos en batalla; el Umibōzu, que se alza ante los barcos como encarnación del terror a los naufragios; y el titán Daidarabocchi, al que se atribuye haber formado montañas y horadado lagos. Muchos no son simples “monstruos”: encarnan la furia de la naturaleza, destinos inexorables más allá del poder humano, o incluso aspectos de divinidades que inspiran temor reverente. Esta colección reúne a los grandes yōkai de escala desmesurada del folclore japonés. Masas y fuerzas que desbordan la pantalla y la imaginación. Sumérgete en un mundo de sombras colosales, donde el pavor insondable y la fascinación se entrelazan.