Basado en los emaki de Edo, se clasifica como un fuego fatuo con forma de ave envuelto en llamas. Es más fenómeno que entidad, con avistamientos del crepúsculo a medianoche. Rara vez hay registros firmes de daños; comparte con otros fuegos fatuos el desaparecer al acercarse y mostrarse al alejarse. Se asocian relatos como el “burari-bi” de Toyama, interpretado como fuego espiritual de rencor o de almas sin vínculo, aunque varía según la región. El rostro aviar de la iconografía es ambivalente, señal simbólica de la metamorfosis del alma.
Perfil del personaje
Esta sección es una creación propia de nuestro sitio para narrar. No es un hecho histórico ni un estudio académico.
Tipo de Yōkai - Yōkai tradicionales
Categoría - Espíritus de Fenómenos Naturales
Rareza - Raro
Carácter - impasible, errante
Afinidad - aparece de noche, aparece cerca del agua, aparece en malecones
Habilidades - aparece como fuego fatuo errante nocturnose retira al acercarse y parece seguir al alejarse por ilusión ópticase desplaza sobre la superficie del agua y a lo largo de malecones
Debilidades - se extingue con vientos fuertes o lluvia, se aplaca con sutras o ofrendas
Hábitat - diques fluviales, humedales y riberas, llanuras y senderos de dique
